El Juzgado de Instrucción N° 6 de Posadas archivó la causa por la muerte de Juanita Sirimarco, la adolescente que falleció tras un viaje escolar en octubre de 2024. El juez determinó que no hubo responsabilidad penal. La familia anunció que apelará la decisión.
A más de seis meses del fallecimiento de Juanita Sirimarco, una niña de 13 años oriunda de Misiones que murió tras regresar de un viaje de egresados, la Justicia resolvió cerrar la investigación. El juez Ricardo Balor consideró que no hubo delito ni omisión por parte de los adultos a cargo y dictaminó el archivo de la causa penal.
La menor, que participó de un viaje organizado por su colegio primario, murió el 13 de octubre de 2024 a causa de un shock séptico derivado de una infección por Influenza B.
En su fallo, el juez Balor indicó que los docentes y coordinadores actuaron “con la debida diligencia” desde que la niña comenzó a mostrar síntomas hasta su llegada al hospital. Se basó en testimonios de compañeros, personal médico y adultos acompañantes, incluyendo una madre que también es enfermera y que aseguró no haber percibido riesgos durante el viaje.
El magistrado también rechazó la acusación de omisión de auxilio, señalando que se brindó asistencia con los recursos disponibles y dentro de un contexto complejo. Además, cuestionó que la madre de Juanita optara por esperar una ambulancia en lugar de utilizar un vehículo de la empresa de turismo, lo que —según el juez— habría demorado la atención médica.
Por otro lado, remarcó que la imposibilidad de realizar una autopsia, ya que los restos fueron cremados por decisión familiar, impidió determinar con exactitud las causas del fallecimiento.
Poco después de conocerse el fallo, la familia Sirimarco Díaz confirmó que apelará la decisión judicial y que iniciará acciones legales en el fuero civil. Claudia Díaz, madre de la menor, sostuvo que hubo negligencia por parte de la profesora a cargo del curso y de los coordinadores del viaje.
La querella, representada por el abogado Miguel Cassetani, denunciará a la institución educativa ICRA, la empresa de turismo Viaturez y la aseguradora contratada para el viaje.
En declaraciones a la prensa, la madre recordó que su hija comenzó a sentirse mal durante el regreso y que le pidió a la docente que detuviera el micro para recibir atención médica. “Me dijo: ‘mamá, ya no puedo más’. Pero la maestra no quiso parar porque estaban contra el tiempo”, afirmó.
También aseguró que Juanita presentó vómitos, fiebre, diarrea y dolores corporales, y denunció que fue ignorada: “La dejaron morir. Terrible el dolor que soportó. Hasta el último día de mi vida voy a buscar justicia por mi hija”.


