Nahuel Gallo, el gendarme argentino que pasó 448 días detenido en Venezuela, finalmente regresó al país y protagonizó un emotivo reencuentro con su familia, incluido su hijo Víctor, en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Su liberación y retorno se dieron este lunes tras intensas gestiones diplomáticas y un operativo especial.
La madrugada de este lunes 2 de marzo de 2026, Nahuel Gallo arribó a suelo argentino acompañado de un fuerte dispositivo de seguridad.
Las primeras imágenes difundidas mostraron al gendarme abrazando a su hijo de tres años, un momento que marcó el cierre de su prolongada detención en Venezuela.
Detalles del vuelo y reencuentro
- El vuelo llegó a Ezeiza alrededor de las 4:40 a.m. en un avión privado gestionado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
- Fuentes señalaron que Gallo viajó con la camiseta de la Selección Argentina y compartió mates con los pilotos durante el trayecto.
- Minutos después de aterrizar, se lo vio en brazos de su hijo Víctor, con quien compartió el esperado abrazo.
En el aeropuerto también estuvieron presentes:
- La ministra de Seguridad, Alejandro Monteoliva.
- La senadora Patricia Bullrich, funcionaria que encabezó parte de las gestiones para su liberación.
El operativo se llevó a cabo con gran sigilo, en un contexto político delicado entre ambos países.
La AFA actuó como facilitadora inesperada del traslado, utilizando un avión propio para traer a Gallo desde Venezuela, lo que fue clave para agilizar su regreso.
La excarcelación se dio en medio de negociaciones discretas que evitaron un contacto directo entre los gobiernos de Argentina y Venezuela
Antecedentes y contexto
Nahuel Gallo fue detenido en diciembre de 2024 al ingresar a Venezuela desde Colombia. El caso generó un importante conflicto diplomático entre los gobiernos de Argentina y Venezuela por la acusación de delitos como terrorismo, que Argentina rechazó como arbitraria.
Durante su detención, su familia denunció su situación y exigió su liberación, denunciando que estuvo incomunicado sin acceso consular.
El episodio lo convirtió en un emblema de tensiones políticas entre ambos países y en un reclamo de organismos internacionales por su situación.


