Cinco departamentos de un edificio del centro de La Plata fueron desvalijados el sábado sin que se registraran ingresos forzados. El hecho ocurrió en la calle 45 entre 15 y 16 y reavivó la preocupación vecinal por la inseguridad, en un contexto de robos reiterados en la ciudad.
Un edificio del centro, blanco de delincuentes
El episodio se registró durante el último fin de semana en un edificio ubicado en pleno centro platense. Los propietarios no se encontraban en sus viviendas al momento del hecho y descubrieron los robos al regresar, cuando notaron la faltante de múltiples pertenencias.
Lo que más llamó la atención fue que ninguna de las puertas o accesos presentaba signos de violencia. Según relataron vecinos, los ladrones actuaron con precisión y conocimiento previo del funcionamiento interno del edificio. “No rompieron nada, sabían cómo entrar y salir sin dejar rastros”, indicaron.
Antecedentes recientes con el mismo método
El robo múltiple no fue un hecho aislado. En las últimas semanas, otro edificio del centro de La Plata, ubicado en la calle 43 entre 12 y 13, sufrió el saqueo de cuatro departamentos bajo una modalidad similar: ingresos sin forzar y ausencia de daños visibles.
Las pérdidas incluyeron dinero en efectivo, dispositivos electrónicos y objetos personales de alto valor emocional. “No solo se llevaron cosas materiales, nos quitaron la tranquilidad”, expresó uno de los damnificados.
Vecinos de la zona señalaron como factores clave la falta de controles en los accesos y la ausencia de cámaras de seguridad en algunos edificios, lo que facilitaría el accionar delictivo.
Otro hecho grave: entradera y golpiza a un jubilado
Violento asalto en Lisandro Olmos
En paralelo, la inseguridad volvió a golpear a otro punto de La Plata. El martes pasado, un jubilado de 79 años fue víctima de una entradera en su vivienda de la zona de 171 bis y 46, en Lisandro Olmos.
Tres delincuentes ingresaron de madrugada tras forzar una puerta trasera. Mientras el hombre dormía, lo maniataron, le cubrieron el rostro y lo golpearon para exigirle dinero. Finalmente, se llevaron una suma de efectivo no precisada, objetos antiguos y mil dólares falsos que la víctima conservaba tras una estafa previa.
El hombre aseguró que no vio armas y que podría reconocer a uno de los agresores. La causa quedó caratulada como robo y es investigada por la UFI N°9 y el Juzgado de Garantías N°3.


