Lo que hace años era una advertencia científica, hoy es una realidad cotidiana: las olas de calor extremo se han convertido en una de las principales amenazas climáticas a nivel global.
En agosto de 2025, múltiples regiones del hemisferio norte registraron temperaturas históricas, acompañadas de incendios forestales, crisis energética y riesgos sanitarios que afectan a millones de personas.
Termómetros al límite: récords históricos en Asia, África y Europa
Más de 50 °C en Turquía, Irán e Irak; Japón supera su marca nacional por segunda vez en una semana.
En el suroeste de Irán y el este de Irak, las temperaturas superaron los 50 °C, provocando cortes de electricidad, suspensión de clases y restricciones laborales
En Marruecos, se emitió una alerta por ola de calor con máximas entre 40 °C y 47 °C
Japón alcanzó los 41,8 °C el 5 de agosto, superando el récord anterior de 41,2 °C registrado solo días antes
En Turquía, se alcanzó una temperatura récord de 50,5 °C, en medio de incendios forestales y evacuaciones masivas
Incendios forestales: el calor extremo como detonante de catástrofes ambientales
Las altas temperaturas han intensificado la frecuencia y severidad de los incendios forestales, con consecuencias trágicas:
En Grecia, Turquía y Chipre, los bomberos luchan contra focos activos que han obligado a evacuar poblaciones enteras
Las columnas de humo han deteriorado la calidad del aire, afectando la salud respiratoria de miles de personas
En Canadá, se han quemado más de 6,6 millones de hectáreas al 3 de agosto, superando ampliamente el promedio histórico de 2,2 millones, aunque por debajo del récord de 12,3 millones alcanzado en 2023
Cómo afecta el calor extremo a la salud
Impacto en la salud: el calor extremo como “asesino silencioso”
Las olas de calor no solo afectan la infraestructura y el ambiente, sino que también tienen un impacto directo en la salud pública. Según proyecciones basadas en modelos climáticos:
Se estima que entre 2000 y 2019, se produjeron unas 489.000 muertes anuales relacionadas con el calor
El 45 % ocurrieron en Asia y el 36 % en Europa
Estas cifras son probablemente subestimadas, debido a la falta de registros médicos precisos y diagnósticos incompletos
“Con la ciencia, los datos y la tecnología actuales, ninguna muerte por calor extremo debería ocurrir”, afirmó Ko Barrett, vicesecretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Urgencia de acción: alertas tempranas y planes sanitarios
Las agencias climáticas llaman a implementar medidas preventivas en todos los niveles
La OMM y otras agencias especializadas insisten en la necesidad de:
Sistemas de alerta temprana
Planes de salud pública adaptados al calor extremo
Infraestructura de refugio climático en zonas vulnerables
“Nadie debería morir por un golpe de calor. Es completamente evitable si se toman las precauciones adecuadas”, señalan los expertos.
Fuente: Noticias Ambientales


