El economista Pablo Challú brindó un crudo diagnóstico este martes sobre la situación económica del país, y anticipó un panorama muy negativo para los próximos meses, marcado por recesión, inflación y riesgo de desabastecimiento.
“Vamos a tener episodios de desabastecimiento, y una combinación nefasta que se llama recesión con inflación que van a afectar a las empresas, a las personas que están muy mal y aguantan como pueden”, sostuvo Challú en declaraciones al programa El Juego de la Política.
Uno de los aspectos más preocupantes señalados por el economista fue la posibilidad de desabastecimiento. «Hay precios que no se pueden fijar porque nadie sabe a cuánto estará el dólar ni la tasa de interés en unos días«, explicó. Según Challú, esta incertidumbre genera que muchos mayoristas y fabricantes prefieran no vender antes que arriesgarse a no poder reponer stock.
En ese contexto, también se refirió al impacto del modelo económico actual, al que calificó de “inviable” y “destructivo”. A su juicio, el gobierno no tiene margen de maniobra: “No puede cambiar, porque para cambiar tendría que renunciar a su esencia”. Y agregó: «Este es un gobierno que se declaró la guerra a sí mismo».
El economista también alertó sobre el creciente deterioro en la distribución del ingreso, con un aumento notable de la desigualdad. “Los que más ganan han incrementado sus ingresos hasta un 70% respecto de 2023, mientras que los sectores populares se empobrecen cada vez más”, sostuvo. Además, pronosticó una caída en el empleo formal e informal, lo que reduciría aún más las oportunidades de trabajo, especialmente en sectores vulnerables.
Finalmente, consultado sobre el riesgo de un eventual corralito, Challú fue tajante: “Es lícito pensar que, si lo necesitan, lo van a aplicar. Este gobierno no tiene frenos inhibitorios”. En su opinión, el “corralón” bancario ya existe de hecho, debido al alto porcentaje de depósitos que los bancos deben prestar al Estado.


