La industria pesquera argentina atraviesa su peor momento en casi una década. En junio de 2025 sufrió una caída interanual del 74,6% en la producción, lo que ya provocó pérdidas por u$s200 millones y pone en jaque a 5.000 trabajadores en todo el país. El derrumbe responde a la combinación de precios internacionales en baja, un prolongado conflicto gremial y un consumo interno estancado.
Un sector clave que se desploma
Aunque la recesión afectó a sectores como la construcción y la industria manufacturera, la pesca se convirtió desde marzo en la actividad más golpeada por la crisis económica. El INDEC confirmó que el freno en la producción se debe, en gran medida, a la paralización del segmento de crustáceos, especialmente langostinos, que concentra buena parte de las exportaciones.
El organismo también advirtió que, por su estacionalidad e irregularidad, la pesca muestra niveles de actividad que no se veían desde 2016.
Causas: precios en baja y conflicto gremial
El especialista naval Sebastián Pérez explicó que más de 113 buques tangoneros congeladores permanecieron amarrados en puertos como Mar del Plata, Puerto Deseado y Puerto Madryn durante cuatro meses porque la actividad dejó de ser rentable.
El desplome de los precios internacionales golpeó fuerte. El langostino salvaje, principal producto de exportación, pasó de u$s12 a apenas u$s5 por kilo, una caída cercana al 60%. La sobreoferta global y la competencia de especies más baratas, como el langostino vannamei, agravaron la crisis.
Impacto en el empleo y salarios
La crisis no solo afecta las cuentas externas: también golpea de lleno al empleo. Según datos del SIPA, los puestos registrados cayeron de 15.100 en febrero a 14.400 en mayo.
En Mar del Plata ya se registran 200 despidos y suspensiones, aunque los sindicatos aseguran que los afectados son más de 600. En total, el sector estima que 5.000 trabajadores están en riesgo.
Tras meses de tensión, el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) acordó con las cámaras empresariales una reducción salarial del 9% por viaje, limitada a esta temporada.
Consumo interno insuficiente
Otro de los problemas es el bajo consumo de pescado y mariscos en Argentina, que ronda apenas 7 kg por habitante al año, el nivel más bajo de la región. Este mercado interno reducido impide compensar la pérdida de ingresos por exportaciones.
Pérez sostiene que una campaña de incentivo al consumo podría ayudar a paliar el impacto, aunque los empresarios remarcan que el costo en dólares, la presión impositiva y los altos gastos de tripulación siguen siendo un obstáculo.
Qué reclaman los empresarios
El sector pesquero insiste en la necesidad de:
- Reforma laboral adaptada a la nueva realidad.
- Reducción de retenciones para mejorar la competitividad.
- Medidas urgentes para bajar los costos de producción.
Mientras tanto, la actividad continúa perdiendo divisas clave para la economía nacional y miles de trabajadores atraviesan una situación de incertidumbre.


