La fiscal adjunta de Género N° 2 de la ciudad de San Luis, Mercedes García, presentó este miércoles la acusación contra un hombre de 32 años, imputado por el presunto abuso de una adolescente de 13 años, hija de su ex pareja. La Fiscalía solicitó una pena de 20 años de prisión.
Los ultrajes habrían comenzado como “juegos” y “manoseos” y luego se intensificaron hasta el acceso carnal, según la teoría de la Fiscalía. Como una de las más graves consecuencias, la víctima quedó embarazada.
El ADN confirma la paternidad y elevan la causa a juicio
La fiscal García detalló que los exámenes médicos realizados a la adolescente en el Hospital Pediátrico San Luis determinaron que se encontraba transitando un embarazo de aproximadamente tres meses, considerado consecuencia directa del delito. La prueba de ADN arrojó que “los resultados obtenidos son compatibles con la existencia de vínculo biológico paterno del imputado” con una probabilidad superior al 99,99 %.
Los hechos se habrían cometido durante 2024 en el domicilio familiar de la capital puntana, mientras la madre de la víctima se iba a trabajar. El imputado fue acusado de abuso sexual con acceso carnal agravado por su condición de guardador, por la convivencia preexistente y por el grave daño en la salud de la víctima. Además, se le imputó abuso sexual gravemente ultrajante agravado. Ambos delitos se juzgan en concurso real.
El Defensor adjunto de Niñez, Nahuel Lede, adhirió a la acusación, y la defensora oficial no presentó objeciones. Finalmente, la jueza de Garantía N° 4, Luciana Banó, dispuso la elevación a juicio de la causa.


