El CELS y la Liga Argentina por los Derechos Humanos solicitaron por tercera vez la indagatoria del gendarme Héctor Guerrero, señalado como responsable de disparar la granada que dejó gravemente herido al fotógrafo Pablo Grillo durante una represión. El pedido se basa en nuevas pruebas audiovisuales incorporadas a la causa judicial.
CELS y Liga por los Derechos Humanos insisten con la imputación
Este martes, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la Liga Argentina por los Derechos Humanos presentaron ante la Justicia un nuevo pedido de declaración indagatoria contra el gendarme Héctor Jesús Guerrero. Se trata del efectivo identificado como quien disparó la granada de gas lacrimógeno que impactó en la cabeza del fotógrafo Pablo Grillo durante una manifestación.
A pesar de ser el tercer reclamo formal por parte de la querella, Guerrero aún no ha sido citado a declarar. La solicitud se apoya en una serie de pruebas contundentes, entre ellas una reconstrucción audiovisual clave.
Una reconstrucción técnica expone el disparo directo
La base del nuevo pedido es un informe elaborado por el equipo del Mapa de la Policía, solicitado por el juzgado interviniente y presentado el 8 de julio. El documento incluye un análisis audiovisual exhaustivo de los hechos ocurrido durante la protesta por los derechos de los jubilados, donde resultó gravemente herido Grillo.
Participaron del análisis los peritos científicos Rodolfo Guillermo Pregliasco y Martín Onetto, y el cineasta Alejo Fraile. Según sus conclusiones, Guerrero disparó la granada en línea recta, a nivel del suelo, y directamente hacia la cabeza del fotógrafo, sin ningún tipo de rebote o desvío.
El informe aclara que no se trató de un hecho aislado, sino que en las imágenes se observan varios disparos ejecutados de forma similar por diferentes agentes.
Vestimenta, insignias y legajo revelaron al autor del disparo
Gracias al análisis de material audiovisual aportado tras la difusión del primer video, se logró identificar a Guerrero por su uniforme, los accesorios que portaba y una insignia con su apellido visible: «Cabo Guerrero». A esto se sumó la confirmación, mediante fuentes abiertas, de que el agente pertenece al grupo SEI (Sección de Empleo Inmediato) de Gendarmería Nacional, además de la verificación de su número de legajo.


