La Cámara de Armadores y la Cámara Patagónica anunciaron la inédita decisión de no realizar la temporada de pesca de langostino en aguas nacionales, dejando 113 barcos inactivos. La crisis económica y el conflicto laboral profundizan la situación, afectando principalmente a puertos como Puerto Deseado, Puerto Madryn y Mar del Plata.
Decisión inédita de suspender la temporada
Por primera vez en la historia reciente, la pesca de langostino en aguas argentinas no se llevará a cabo. La Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina (Capeca) junto con la Cámara Argentino Patagónica de Industrias Pesqueras (Capip) confirmaron la suspensión de la temporada debido a una crisis estructural que vuelve inviable la continuidad del negocio.
Este anuncio afecta a 113 barcos que permanecen amarrados en distintos puertos nacionales, paralizando una actividad que tradicionalmente aporta divisas significativas al país.
El sector pesquero, que en años anteriores generó exportaciones por unos 2.000 millones de dólares —equivalentes al 3,9% del total nacional— enfrenta un fuerte impacto. La flota congeladora de langostino aporta aproximadamente 600 millones de dólares anuales en divisas, cifras que hoy están en peligro debido a la paralización.
Las principales ciudades afectadas son Puerto Deseado, Puerto Madryn y Mar del Plata, donde gran parte de la economía local depende directamente de esta actividad. La decisión de no salir a pescar pone en jaque miles de empleos vinculados a la industria.
La crisis se agrava en medio de un conflicto laboral entre las cámaras empresariales y los gremios, que denuncian un “lockout” patronal. Los armadores buscan reducir los salarios en un 30%, medida que los trabajadores rechazaron categóricamente.
Ante la primera prospección fallida de langostino, crece la tensión entre los marineros, mientras las cámaras solicitaron a la Secretaría de Trabajo la renegociación de los convenios, discusión prevista para este jueves.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, apoyó el reclamo del gremio Somu para que el Gobierno nacional, a través del Consejo Federal Pesquero (CFP), convoque a una nueva prospección que permita reactivar la temporada lo antes posible.
Este martes, Torres se reunió con el subsecretario de Pesca de la Nación, Juan Antonio López Cazorla, y representantes del sindicato. El CFP realizará este jueves un nuevo procedimiento para evaluar la posibilidad de iniciar la temporada en junio.
Sin embargo, para que esta reapertura sea viable, se requieren al menos 16 barcos interesados. De no alcanzarse esta cifra, la prospección será declarada “desierta” y la temporada no podrá comenzar.
Las cámaras empresariales alertan que, pese a que el recurso langostino se mantiene saludable, el negocio se volvió insostenible. Los precios internacionales del langostino entero han caído un 2,8% interanual, y las colas de langostino un 5,6%, mientras que los costos de operación continúan aumentando.
Según Capeca y Capip, con los precios actuales, no es posible cubrir los costos de explotación, lo que hace inviable la continuidad de la actividad pesquera.


