Las empresas de medicina prepaga comenzaron a informar los nuevos aumentos que aplicarán en las cuotas de junio de 2026. Las subas llegarán hasta el 2,9% y alcanzarán a millones de afiliados en todo el país, en medio de la continuidad de la inflación y el incremento de costos del sistema de salud.
Las principales firmas del sector ya comunicaron los nuevos valores ante la Superintendencia de Servicios de Salud, organismo que desde 2025 exige la carga mensual de los precios diferenciados según plan, edad y región.
Entre las compañías que confirmaron incrementos se encuentran Swiss Medical, OSDE, Sancor Salud, Avalian y Accord Salud, con ajustes cercanos al 2,6%, en línea con la inflación registrada en abril. En el caso de Omint, algunos planes tendrán aumentos de hasta 2,9%.
Además de las cuotas mensuales, algunas empresas también actualizarán copagos y servicios adicionales, lo que impactará de manera directa en el gasto final de los afiliados.
El sector justificó las subas por el aumento sostenido en insumos médicos, honorarios profesionales, alquileres y prestaciones tercerizadas. Las compañías sostienen que los costos operativos continúan por encima de la evolución general de los precios.
Según datos oficiales, durante mayo los planes de medicina prepaga oscilaron entre los $160.000 y $200.000 mensuales en promedio, aunque en algunos casos superaron el millón de pesos dependiendo de la cobertura contratada y la cantidad de integrantes del grupo familiar.
En paralelo, distintos estudios privados advirtieron sobre la dificultad creciente para sostener una cobertura privada. Un relevamiento indicó que más de la mitad de los argentinos no puede acceder actualmente a una prepaga por cuestiones económicas.
Durante los últimos meses, las cuotas mantuvieron una dinámica de aumentos mensuales vinculados a la inflación. En mayo, las subas habían alcanzado hasta el 3,4%, mientras que para junio las empresas moderaron parcialmente los ajustes, aunque continúan por encima de varios salarios y jubilaciones.
La nueva actualización vuelve a poner presión sobre el bolsillo de los usuarios y refuerza la preocupación por el acceso a la salud privada en Argentina, en un contexto de pérdida de poder adquisitivo y costos médicos en alza constante.


