La jueza de Garantía Nº 2 subrogante en feria, Agustina Dopazo Samper, imputó este martes a un hombre por incumplir reiteradas veces la orden de restricción de acercamiento vigente hacia su expareja y por violación de domicilio.
Como medida de coerción, dispuso su prisión domiciliaria con la colocación de un dispositivo dual de monitoreo electrónico.
La audiencia se realizó en la sala de oralidad de la ciudad de San Luis, luego de que el 20 de enero se concediera una prórroga constitucional a la Defensa del acusado.
En representación del Ministerio Público Fiscal intervino la fiscal de Género Adjunta, Antonella Romagnoli, mientras que el defensor adjunto Diego González Zunino representó al imputado.
Según lo expuesto en la causa, el acusado tenía una orden de restricción desde noviembre de 2024, que prohibía el contacto y acercamiento a su expareja. Sin embargo, el 28 y 29 de ese mes incumplió la medida, lo que llevó a la Fiscalía a solicitar su prisión preventiva.
En esa instancia, la jueza Natalia Lazarte Otero concedió la prisión domiciliaria a pedido de la Defensa. A pesar de ello, el hombre volvió a presentarse en la casa de su expareja el 25 de diciembre y días después la persiguió en la vía pública. Y fue detenido el 19 de enero.
La fiscal Romagnoli le imputó cuatro hechos de incumplimiento de orden judicial y violación de domicilio, solicitando su prisión preventiva.
Sin embargo, la Defensa pidió una medida más flexible, por lo que la jueza Dopazo Samper ordenó la prisión domiciliaria con la colocación de un dispositivo dual de geolocalización, compuesto por una tobillera para el agresor y un rastreador para la víctima, supervisados en tiempo real por el Sistema Inteligente de Seguridad Provincial (SISPRO).


