La Justicia dispuso el traslado de Fernando Alexander Carrizo al Servicio Penitenciario Provincial, donde deberá cumplir tres meses de prisión preventiva, en el marco de la causa que investiga un hecho ocurrido el pasado 22 de febrero en Villa Mercedes, en el que un efectivo policial recibió un disparo que impactó en su casco de seguridad.
La medida fue resuelta durante una audiencia realizada en el Juzgado de Garantía Nº 4 de la Segunda Circunscripción Judicial. Allí, el Ministerio Público Fiscal expuso nuevamente la reconstrucción del hecho, detalló las pruebas reunidas hasta el momento y fundamentó el pedido de una medida de coerción contra Carrizo.
Durante la audiencia, el fiscal también detalló las pruebas incorporadas al expediente, entre ellas alrededor de veinte testimonios que, según señaló, acreditan la existencia del hecho, además de distintas pericias técnicas. En ese marco, sostuvo que Carrizo habría apuntado con un arma calibre 22 hacia el lugar donde se encontraba el personal policial y que actuó con intención de matar. También mencionó las secuelas físicas y psicológicas sufridas por la víctima, la violencia desplegada en el hecho y la pena en expectativa.
La Fiscalía solicitó inicialmente cuatro meses de prisión preventiva al considerar que no existen medidas menos gravosas que permitan garantizar el desarrollo del proceso judicial.
Por su parte, la defensa rechazó el pedido de la medida de coerción y planteó inconsistencias en algunos testimonios. Además, sostuvo que no existen otras pruebas de cargo más allá de las declaraciones.
Respecto de la pericia balística, la defensa argumentó que el disparo se produjo en una parábola descendente, lo que descarta una intención de matar. En ese sentido, explicó que el proyectil no se dirigía en línea recta sino que caía por efecto de la gravedad y con baja energía cinética. Desde su perspectiva, no existió un plan criminal.
En ese marco, solicitó el sobreseimiento de Carrizo o, de manera subsidiaria, que se le otorgue prisión domiciliaria o una medida de coerción más leve, como la obligación de firmar periódicamente el libro judicial.
Finalmente, la jueza Natalia Pereyra Cardini consideró que las evidencias presentadas por la Fiscalía son suficientes para tener por acreditada la existencia del hecho. También valoró la gravedad del caso, la violencia desplegada y la pena en expectativa, por lo que resolvió dictar la prisión preventiva por el plazo detres meses y ordenar el traslado inmediato de Carrizo al Servicio Penitenciario Provincial.


