El Gobierno argentino llevará el proyecto de privatización de Belgrano Cargas a Estados Unidos durante el evento Argentina Week 2026, que se desarrollará del 9 al 11 de marzo en Nueva York. La iniciativa será expuesta por Alejandro Núñez, titular de Trenes Argentinos Cargas, ante inversores y organismos multilaterales, con el objetivo de dar visibilidad internacional al plan y avanzar en gestiones de financiamiento externo.
La estrategia oficial apunta a conseguir respaldo financiero para cubrir entre el 50% y el 70% de la inversión prevista, estimada en al menos 800 millones de dólares.
La exposición principal se realizará en el marco de Argentina Week, un encuentro que reúne a más de 300 referentes del ámbito financiero. Allí, el Gobierno dispondrá de unos minutos para explicar el modelo de concesión de Belgrano Cargas y Logística S.A. y su potencial de crecimiento.
En paralelo, se desarrollará una reunión técnica en el Consulado argentino en Nueva York, destinada a analistas y especialistas del sector financiero, donde se profundizarán detalles operativos y estructurales del proceso.
Las autoridades mantienen conversaciones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Financiera Internacional (IFC) y la U.S. International Development Finance Corporation (DFC), además de bancos privados internacionales. El esquema prevé que los futuros concesionarios presenten sus propios planes de negocio ante estas entidades, que definirán montos, tasas y plazos de financiamiento.
Inversión proyectada y cambios en el sistema ferroviario
El plan de privatización contempla inversiones obligatorias en infraestructura ferroviaria por unos 800 millones de dólares distribuidos entre los ramales Belgrano, San Martín y Urquiza. El modelo oficial proyecta una fuerte modernización en los primeros seis años de gestión privada.
El presidente Javier Milei anticipó en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso que la red ferroviaria experimentará “la mayor modernización en más de un siglo”.
Actualmente, el transporte ferroviario representa cerca del 5% de la carga total del país. La meta oficial es elevar esa participación al 20% en los próximos años, reduciendo costos logísticos y mejorando la competitividad exportadora.
El proceso despertó el interés de las principales compañías cerealistas del país, que conformaron el Consorcio Pro-Ferrocarril Belgrano. El grupo está integrado por Aceitera General Deheza (AGD), Louis Dreyfus Company, Cargill, Asociación de Cooperativas Argentinas y Bunge, recientemente fusionada con Viterra.
Estas firmas concentran alrededor del 85% de la carga transportada actualmente por la empresa ferroviaria, principalmente cereales y oleaginosas con destino a los puertos del Gran Rosario. Desde el sector privado sostienen que mejorar la infraestructura ferroviaria permitiría reducir costos: hoy, trasladar maíz en camión desde el norte argentino hasta Rosario resulta más caro que exportarlo por vía marítima a Asia.
Los pliegos de licitación ya estarían finalizados en su aspecto técnico y podrían publicarse hacia fines de marzo. El cronograma tentativo prevé apertura de sobres entre agosto y octubre, y eventual adjudicación en noviembre.
La presentación en Nueva York también se enmarca en el reciente entendimiento comercial entre Argentina y Estados Unidos, que promueve la inversión estadounidense en sectores estratégicos como energía, minerales críticos e infraestructura logística.
Dentro de ese esquema, el Gobierno buscará posicionar la privatización ferroviaria como un proyecto clave para fortalecer las cadenas de suministro vinculadas a exportaciones energéticas y mineras, incluyendo el transporte de cobre, litio y plata desde el norte del país.
El ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó que la concesión de empresas públicas como AySA, Intercargo y Belgrano Cargas formará parte de un paquete de medidas orientadas a dinamizar la economía a partir del segundo semestre.


