Rita Fernández, pediatra e integrante de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) del Hospital Garrahan, denunció que el personal se siente desamparado por el Gobierno y respaldado únicamente por sus compañeros y la sociedad.
“Nunca un conflicto movilizó a tanta gente”, afirmó, y advirtió: “Hay un consenso muy fuerte de que el hospital se está viniendo abajo, y lo queremos defender con cuerpo y alma”.
Residentes del Garrahan comenzaron una medida de fuerza por tiempo indeterminado la semana pasada, y este jueves iban a sumarse otros sectores del hospital. Sin embargo, el Gobierno dictó la conciliación obligatoria, lo que impide continuar con el paro.
Desde la APyT advirtieron que la crisis incluye sobrecarga laboral, cierre de residencias, precarización, congelamiento salarial desde diciembre de 2023 y profesionales que, tras cumplir su jornada hospitalaria, deben manejar un Uber para sobrevivir.
A modo de ejemplo, señalaron que si se actualizara el salario de los residentes con la inflación acumulada desde 2022, deberían percibir alrededor de 1.700.000 pesos mensuales, pero actualmente no superan los 700.000 pesos.


