El Gobierno nacional confirmó que aplicará el protocolo antipiquetes durante la movilización convocada por la CGT contra la reforma laboral, prevista para este miércoles, en la antesala del debate del proyecto en el Senado. El operativo se desplegará en la Ciudad de Buenos Aires con el objetivo de garantizar la circulación y evitar incidentes.
El Ministerio de Seguridad de la Nación anunció que pondrá en marcha el protocolo antipiquetes durante la marcha sindical organizada por la Confederación General del Trabajo (CGT). La medida se implementará mientras el Senado debate la reforma laboral impulsada por el oficialismo.
Desde la cartera que conduce Alejandra Monteoliva informaron que habrá presencia reforzada de fuerzas federales y un vallado estricto en zonas consideradas estratégicas, como Plaza de Mayo y los alrededores del Congreso. El objetivo central es prevenir disturbios y asegurar la libre circulación vehicular y peatonal.
La CGT y una movilización para medir fuerzas
Advertencias de paro nacional
La protesta servirá también como una muestra del poder de convocatoria del sindicalismo. La CGT logró el respaldo de numerosos gremios y organizaciones sociales, y advirtió que, si no hay respuestas por parte del Gobierno, podría avanzar con un paro nacional.
Desde la central obrera cuestionan aspectos centrales del proyecto, entre ellos la creación de un fondo de cese laboral que reemplazaría a las indemnizaciones, el establecimiento de un banco de horas y posibles restricciones a la autonomía sindical.
El Gobierno defiende la iniciativa al sostener que busca actualizar las normas laborales en un escenario donde la informalidad alcanza cerca del 40% del empleo. Según el oficialismo, la reforma apunta a generar más trabajo registrado y mayor competitividad.
Sin embargo, referentes sindicales rechazan ese argumento. El dirigente Cristian Jerónimo cuestionó la falta de diálogo previo y pidió a los gobernadores que instruyan a sus senadores para no acompañar el proyecto en la Cámara alta.
Paros y plan de lucha
En las últimas horas, la convocatoria se amplió con la adhesión de gremios docentes. Los sindicatos universitarios agrupados en CONADU confirmaron su participación y anunciaron un plan de lucha.
Además, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) convocó a un paro docente para el miércoles 11 de febrero y anticipó su presencia en la movilización, lo que refuerza el impacto de la protesta a nivel nacional.


