El contador Hugo Zudaire advirtió que la estrategia del Gobierno para mantener el dólar estable, basada en tasas de interés superiores al 60%, tiene un impacto directo en la inflación y profundiza la recesión.
“Esto cierra el camino para que las empresas accedan a créditos, inviertan y generen empleo”, señaló. Explicó que uno de los instrumentos utilizados es la suba de tasas en licitaciones de bonos, para evitar que los grandes inversores salgan de pesos y se refugien en dólares.
Inflación por costos y expectativas
Zudaire remarcó que las tasas altas encarecen el financiamiento empresarial, lo que repercute en los precios: “Mantener stocks significa pagar mayores intereses; y eso es un componente de aumento de precios”. Además, alertó sobre el efecto psicológico del tipo de cambio: “Nadie puede creer que si sube el dólar no vayan a subir los precios, entonces suben por las dudas”.
Poder adquisitivo y especulación financiera
Según el contador, el Gobierno busca mantener bajo el poder adquisitivo para limitar la demanda de dólares. Mientras tanto, algunos inversores aprovecharon la banda de flotación para obtener ganancias: Constituyeron plazos fijos cuando el dólar tocó los $1.400, y luego compraron divisas cuando bajó a $1.100. “Con la banda de flotación, cualquiera puede hacer negocio si tiene plata. Pero el que no tiene plata es el consumidor, el hombre y la mujer de a pie”, afirmó.
Restricciones fiscales y falta de intervención
Zudaire también advirtió que, aunque el dólar llegue al techo de la banda, el Gobierno no tiene margen para intervenir por el elevado nivel de endeudamiento. “El Gobierno tomó una deuda de 120 mil millones de dólares, y tiene un presupuesto estimativo de 100 mil millones”, planteó.


