La Justicia de Río Negro avanza en la investigación por la muerte de Ana Lía Corte, la mujer de 52 años que había desaparecido el 8 de mayo en Bariloche. Los restos fueron encontrados en un barranco de la zona sur de la ciudad y los investigadores trabajan sobre distintas pruebas para determinar cómo ocurrió el hecho y reconstruir los últimos movimientos de la víctima.
La causa tomó relevancia luego de que familiares reconocieran pertenencias de la mujer en el lugar del hallazgo. Mientras tanto, el Ministerio Público Fiscal ordenó pericias forenses, análisis papiloscópicos y la recolección de testimonios en la zona donde apareció el cuerpo.
La investigación judicial y las pruebas clave
Los fiscales que intervienen en la causa solicitaron estudios de huellas dactilares para confirmar oficialmente la identidad de los restos encontrados. Además, el cuerpo fue sometido a una autopsia para establecer la causa de muerte y descartar la intervención de terceros.
Fuentes judiciales indicaron que los resultados preliminares señalaron que Ana Lía Corte murió por un paro cardíaco no traumático. Los especialistas también informaron que no se detectaron signos de criminalidad y que el estado del cuerpo se vinculó con la acción de animales en el área donde fue hallado.
La escena permaneció bajo custodia policial durante varias horas. Peritos de Criminalística, Bomberos y personal del Cuerpo de Operaciones Especiales realizaron tareas de rastrillaje y levantamiento de pruebas en el lugar.
La última pista registrada por cámaras
Durante las casi tres semanas de búsqueda, una de las pruebas más importantes fue obtenida a través de cámaras de seguridad del transporte público de Bariloche.
Las imágenes permitieron reconstruir que Ana Lía Corte subió a un colectivo de la línea 51 y descendió en la intersección de Tiscornia y Onelli, en el centro de la ciudad. Desde ese momento no volvió a ser vista.
En el registro, la mujer llevaba un gorro de lana, campera, pantalón amplio y una mochila. Con esos datos, la Policía de Río Negro concentró los operativos en sectores cercanos a la barda del Ñireco y zonas próximas al arroyo donde finalmente apareció el cuerpo.
Cómo fue la búsqueda en Bariloche
La desaparición de Ana Lía Corte generó una intensa búsqueda en Bariloche. Los operativos incluyeron rastrillajes en el Cerro Otto, estructuras abandonadas y sectores cercanos a los lagos Nahuel Huapi y Moreno.
Los investigadores manejaron distintas hipótesis desde el inicio del caso. Sin embargo, el hallazgo de restos humanos en la zona de Arrayanes cambió el rumbo de la investigación.
Vecinos alertaron al 911 tras detectar restos en un barranco de difícil acceso. A partir de ese aviso, se desplegó un amplio operativo policial y judicial que se extendió durante la noche.
El antecedente que apareció en la causa
Según declaró su entorno familiar, Ana Lía Corte atravesaba un tratamiento psiquiátrico desde 2019. Su esposo contó que en 2021 ya había protagonizado un episodio de desaparición temporal y que en los últimos meses había sufrido cuadros de insomnio y depresión.
Esa información forma parte del expediente judicial y es analizada por la fiscalía para reconstruir el contexto previo a la desaparición.
La investigación sigue abierta
Aunque el informe preliminar descartó indicios de violencia, la Justicia continúa trabajando para reconstruir las circunstancias exactas de la muerte de Ana Lía Corte y establecer cómo llegó al lugar donde fue encontrada.
Los fiscales esperan completar nuevas pericias y sumar testimonios para cerrar la reconstrucción definitiva del caso, que conmocionó a Bariloche durante casi tres semanas.


