Boca Juniors cerró su actividad 2025 sin confirmar quién será el entrenador que encabezará el proyecto deportivo rumbo a la Copa Libertadores 2026. Las tensiones internas, los cambios de postura de Juan Román Riquelme y las dudas sobre la continuidad de Diego Ubeda mantienen al club en un clima de indefinición.
La relación entre Juan Román Riquelme y el cuerpo técnico volvió a entrar en una zona turbulenta. Aunque antes del partido ante Racing la continuidad de Diego Ubeda parecía asegurada, el escenario cambió por completo tras el conflicto interno provocado por el caso Chango Zeballos.
En las últimas horas surgieron versiones que indican que el club evalúa “intervenir” el cuerpo técnico, incorporando un ayudante elegido directamente por la dirigencia. La filtración, replicada por periodistas que cubren el día a día del club, expone la desconfianza sobre el equipo de trabajo del entrenador.
Para el entorno xeneize, imponer un colaborador sería una señal de debilitamiento que podría empujar a Ubeda a dar un paso al costado, un movimiento que muchos consideran premeditado.
Un ciclo marcado por dudas constantes
El 2025 termina de la misma manera en la que empezó: con incertidumbre sobre quién conducirá al plantel profesional. La eliminación ante Alianza en el inicio del año marcó el comienzo de un período en el que el cargo de DT nunca estuvo firme.
Esta dinámica ya se repitió con Fernando Gago, Miguel Russo, Sebastián Battaglia y Diego Martínez. Cuando surgen cuestionamientos internos, el final suele ser el mismo: el entrenador sale del club más temprano que tarde.
La metodología parece invariable: desgaste progresivo, señales contradictorias y una resolución inevitable.
Un cambio polémico y una reacción dirigencial adversa
Según trascendió desde la Bombonera, algo se quebró en la dirigencia tras la eliminación ante Racing. La decisión de reemplazar a Zeballos por Velasco fue interpretada como un error grave de conducción táctica, lo que provocó malestar profundo en la cúpula del club y en los hinchas.
Puertas adentro se cuestiona también la falta de respuestas del equipo, el planteo defensivo y decisiones consideradas erráticas. Los elogios iniciales hacia la conducción de Ubeda —como su rol para ordenar el vestuario y sostener al plantel tras la muerte de Russo— quedaron rápidamente opacados.
Incluso logros importantes como la clasificación a la Copa Libertadores y el triunfo en el Superclásico perdieron peso tras el duro golpe ante Racing.
¿Qué puede pasar en 2026?
Un panorama incierto que recién empieza
Aunque no hay confirmaciones oficiales, el clima interno apunta a que Boca podría buscar un nuevo entrenador para la temporada 2026. El desgaste acumulado y las señales políticas dentro del club hacen pensar que el ciclo de Ubeda podría estar llegando a su fin.
Sin embargo, la historia reciente del club muestra que este tipo de situaciones pueden extenderse durante semanas mientras se negocia, se filtran rumores y aparecen nuevos candidatos.
Lo único claro es que la novela recién comienza, y como ya ocurrió en varias oportunidades, la historia parece repetirse con distintos protagonistas.


