El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, aseguró que el acuerdo nuclear firmado entre Argentina y Estados Unidos bajo el programa FIRST “no implica necesariamente ceder soberanía”. Lo hizo desde Washington, durante su participación remota en el Coloquio de IDEA, donde ofreció una mirada geopolítica sobre el escenario internacional y confirmó su intención de postularse como Secretario General de las Naciones Unidas.
Grossi se refirió por primera vez al convenio nuclear impulsado por el Gobierno de Javier Milei y explicó que los acuerdos de cooperación internacional no suponen pérdida de autonomía. “El programa FIRST de los Estados Unidos busca promover el desarrollo de reactores modulares y pequeños. El contenido del acuerdo será el que la Argentina decida. Pensar que se trata de una cesión de soberanía es un concepto desproporcionado”, sostuvo.
El diplomático destacó que el programa nuclear argentino mantiene una continuidad técnica y científica desde 1950, con tres centrales en operación, capacidad de diseño y exportación, y control del ciclo completo del combustible nuclear. Subrayó además el papel de INVAP y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) como ejemplos del desarrollo local.
“Las Naciones Unidas están ausentes en todas las grandes crisis”
Durante el Coloquio, Grossi analizó el deterioro del sistema multilateral frente a los conflictos actuales y consideró que las Naciones Unidas “atraviesan una crisis de credibilidad y efectividad”. Confirmó que será candidato a la Secretaría General del organismo, con el apoyo del Gobierno argentino, cuando se abra formalmente el proceso de selección.
“El mundo vive una fragmentación sin precedentes. La ONU debe recuperar su papel central en la paz y la seguridad internacionales. Hoy está ausente en conflictos como Ucrania, Gaza o el Cáucaso, y eso no puede continuar”, advirtió.
Tensiones nucleares y conflictos en aumento
“Hay un reverdecer de la disuasión nuclear”
Grossi alertó sobre el resurgimiento de la carrera armamentista nuclear entre las potencias y la creciente tentación de otros países de desarrollar armas atómicas como medio de disuasión. “Las garantías de seguridad son más frágiles que en el pasado, y eso impulsa a algunos Estados a considerar la opción nuclear”, explicó.
En cuanto a Irán, señaló que las negociaciones continúan y que existen 400 kilos de uranio enriquecido al 60%, un nivel casi militar. “Mantenemos contacto con autoridades iraníes, europeas y chinas para buscar una solución duradera”, dijo.
El funcionario confirmó que mantiene custodia permanente debido a las amenazas de muerte recibidas en el marco del conflicto entre Israel e Irán. “Fue traumático, pero no se puede ceder frente a la intimidación. Hay que seguir con determinación”, afirmó.
Grossi también se refirió a la planta nuclear de Zaporiyia, ocupada por Rusia, y aseguró que “el peligro sigue latente”. Destacó que gracias a la mediación del OIEA se logró reanudar las reparaciones de las líneas eléctricas externas, esenciales para enfriar los reactores y evitar un accidente mayor.
El titular del OIEA defendió su rol de mediador frente a las críticas que recibe por mantener diálogo con líderes enfrentados como Putin y Zelenski. “La diplomacia no es cancelación, sino conversación. Si eso genera críticas, es un precio que debo pagar”, sostuvo.


