Reforma laboral: cómo impactará en el home office en Argentina

El Gobierno de Javier Milei presentó ante el Congreso su proyecto de reforma laboral, una iniciativa que introduce cambios profundos en indemnizaciones, jornadas, convenios colectivos y vacaciones. Entre los puntos más sensibles aparece el futuro del teletrabajo, ya que la propuesta elimina la Ley de Teletrabajo vigente desde 2021. La medida podría modificar por completo el esquema de derechos de quienes trabajan en modalidad home office en todo el país.

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Qué dice la reforma laboral sobre el home office

Derogación de la Ley de Teletrabajo

El proyecto incluye, en su título XXVI, la derogación total de la Ley 27.555, que hasta ahora garantizaba condiciones específicas para quienes trabajan a distancia. Según el Ejecutivo, la norma “genera distorsiones” y debe ser reemplazada por un marco más flexible.

Con la reforma, el teletrabajo pasará a regirse por la nueva Ley de Contrato de Trabajo que surja del proyecto y por acuerdos individuales entre empleador y empleado. Esto implica la pérdida del respaldo legal que establecía obligaciones concretas para las empresas.

Cómo está regulado hoy el teletrabajo en Argentina

Aprobada en 2020 y vigente desde 2021, la Ley 27.555 garantiza:

  • Igualdad de derechos y salario respecto del trabajo presencial.
  • Derecho a la desconexión digital fuera de la jornada.
  • Prohibición de pedir tareas o enviar comunicaciones laborales fuera del horario (salvo excepciones específicas).
  • Compensación por gastos de conectividad y servicios.
  • Provisión de equipamiento por parte del empleador.
  • Reconocimiento sindical dentro de la misma estructura que los trabajadores presenciales.

Todos estos puntos quedarían sujetos a negociación privada si la reforma avanza.

Cómo afectaría la reforma laboral a quienes trabajan remoto

Mayor discrecionalidad para el empleador

El proyecto incorpora el artículo 197 bis, que habilita esquemas más flexibles de organización del trabajo. Esto otorga a las empresas la posibilidad de acordar condiciones particulares sin obligación de respetar los estándares de la Ley de Teletrabajo.

Entre los derechos que podrían perderse:

  • La desconexión digital.
  • La provisión de herramientas y soporte técnico.
  • La compensación por gastos vinculados al teletrabajo.
  • La voluntariedad para adoptar o dejar el régimen de home office.

Esto aumentaría la vulnerabilidad de los empleados, especialmente en un contexto de crisis económica y creciente informalidad.

Jornadas más largas y riesgo de hiperconectividad

La reforma habilita bancos de horas y regímenes especiales que permitirían extender la carga horaria, siempre bajo acuerdo entre las partes. Sin embargo, diversos estudios advierten que el teletrabajo ya genera dificultades para separar la vida laboral de la personal.

Un informe de Eurofound (2022) señala que quienes trabajan desde sus casas sufren:

  • Difuminación de los límites entre trabajo y vida privada.
  • Mayor presión para estar disponibles permanentemente.
  • Jornadas fragmentadas que terminan siendo más extensas.

Si se combina un régimen flexible con la ausencia de desconexión obligatoria, los trabajadores podrían quedar expuestos a jornadas de hasta 12 horas o más, con impacto directo en su salud mental y su bienestar.


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