Tras la presentación del proyecto de reforma laboral del Gobierno, el secretario general de la Unión Ferroviaria Oeste, Rubén “Pollo” Sobrero, advirtió que la iniciativa elimina derechos básicos y busca debilitar la protección de los trabajadores.
Señaló que la discusión sobre la jornada de ocho horas “desconoce un siglo de lucha” bajo el discurso de la libertad de elección. “Esta Ley es un brutal ataque hacia los derechos de los trabajadores, tratando de que el empleador pueda llevarnos al siglo pasado. Discutir la jornada laboral cuando ya hace 100 años que las 8 horas son una conquista que ha costado sangre; y la quieren sacar de un plumazo”, cuestionó el dirigente de la Corriente Sindical A Luchar e Izquierda Socialista.
“Buscan romper la protección del trabajador y correr al sindicato”
En declaraciones a SanLuis24 Radio, Sobrero sostuvo que “este paquete de medidas busca romper la protección que tiene el trabajador, cuando es el sector más débil, y también tratan de sacar al sindicato del medio”.
Aclaró que “hay dirigentes gremiales que son parte del problema”, lo que alimenta la bronca de los trabajadores hacia las conducciones sindicales. Según dijo, esa situación es algo que la gestión de Milei pretende “aprovechar”. “Una cosa son los dirigentes gremiales y otra son los sindicatos; y se ataca al sindicato, no a los dirigentes”, afirmó.
Paralelos con los 90 y advertencias sobre el impacto económico
Sobrero sostuvo que la reforma es similar a las leyes laborales del menemismo y de la Alianza, que derivaron en un 25% de desocupación. “El problema que tienen los empresarios no es el gasto laboral. Con la Ley actual, en 2012 se crearon 400 mil puestos de trabajo, y estaba la doble indemnización”, recordó.
También señaló que hoy cierran 38 empresas por día y los salarios pierden poder adquisitivo de manera constante. “Si no tenés plata, no te vas a comprar una heladera; y el tipo que fabrica heladeras, se las mete en el traste”, ejemplificó.
Convocatoria a movilizarse el 18 de diciembre
El dirigente llamó a todos los trabajadores —más allá de lo que definan los sindicatos— a movilizarse el 18 de diciembre en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno.


