Giuliano Galoppo atraviesa un inesperado contratiempo legal mientras River Plate avanza en las gestiones para asegurar su llegada en 2026. El volante de 26 años, actualmente de vacaciones en Miami, debe resolver un litigio con su exrepresentante que se encuentra en manos de la FIFA y el TAS. Aunque el conflicto sigue abierto, ambas instituciones aseguran que no afectará la negociación entre River y San Pablo, que está cerca de concretarse.
Un conflicto paralelo en plena transición
El reclamo del ex mánager y la intervención del TAS
El origen del problema se remonta a un reclamo de Leandro Escudero, ex mánager de Galoppo, quien exigió el pago de una deuda. El Tribunal de Arbitraje Deportivo falló inicialmente a favor del representante, pero el expediente avanzó hacia la Comisión Disciplinaria de la FIFA y volverá al TAS para una resolución final.
Galoppo, por su parte, hizo una presentación cuestionando el monto reclamado y otros aspectos de la liquidación. Sin embargo, las partes involucradas coinciden en que este conflicto es completamente ajeno a River y no afectará su futuro deportivo.
La operación: pases, porcentajes y proyección
Desde Núñez ya trabajan para comprar el 80% de su ficha, en una operación que incluiría el pase de Enzo Díaz y el préstamo de Gonzalo Tapia. Con el visto bueno de Marcelo Gallardo, el acuerdo apunta a que Galoppo firme contrato hasta diciembre de 2028 y se sume a la pretemporada desde el 20 de diciembre.
El volante, surgido en Atlético Rafaela, con paso por Boca y debut en Banfield antes de llegar al San Pablo, es visto como una pieza clave para reforzar un mediocampo que perdió referentes como Enzo Pérez e Ignacio Fernández.
Un 2025 irregular: lesiones, recuperación y protagonismo
Galoppo tuvo un arranque fuerte en el año, siendo titular en los primeros seis partidos. Una distensión lo mantuvo afuera cuatro encuentros y luego una molestia en la cicatriz de su lesión previa lo obligó a un nuevo parate.
Aun así, volvió con buen nivel, aportando dinámica, llegada al área y cinco goles que lo convirtieron en el máximo anotador del equipo en el Clausura, donde jugó 13 de 16 partidos.
Sin embargo, cerró el año con menos protagonismo: fue suplente en tres de los últimos cuatro encuentros, jugó el Mundial de Clubes con altibajos y acumuló 1.889 minutos en 34 partidos.
La jugada que lo dejó en la mira
Su malogrado penal ante Independiente Rivadavia en la semifinal de Copa Argentina marcó su momento más difícil. La ejecución, errática y determinante en la eliminación, lo puso bajo escrutinio de los hinchas. Gallardo, no obstante, entiende que forma parte del “proceso de adaptación” y apuesta a su crecimiento dentro del club.


