Un insólito robo ocurrió el miércoles al mediodía en un comercio de Resistencia, Chaco, cuando una mujer se hizo pasar por clienta, distrajo a la empleada con una supuesta “lectura de manos” y logró escapar con $480 mil de la recaudación. El hecho quedó registrado por las cámaras de seguridad y ahora es investigado por la Policía.
Cómo fue el robo en el comercio de Resistencia
El episodio ocurrió alrededor de las 12:45 del miércoles en un local ubicado sobre avenida Mac Lean al 3800, en el barrio Las Palmeras.
Según el relato de la encargada del comercio, una mujer ingresó al negocio simulando ser una cliente. Mientras pedía distintos productos, comenzó a entablar conversación con la trabajadora y en un momento intentó leerle las manos, lo que generó una situación confusa dentro del local.
De acuerdo con la víctima, la sospechosa la tomó de las manos e incluso intentó tocarle la cabeza, lo que la dejó paralizada por unos segundos. Esa distracción habría sido aprovechada para acercarse a la caja registradora y sustraer el dinero.
Cuando la empleada le pidió que se retirara del lugar, acompañó a la mujer hasta la salida. En ese momento observó que la sospechosa realizaba señas hacia un vehículo estacionado afuera.
Dentro del automóvil —un Toyota Etios blanco— se encontraba un hombre que, según denunció la víctima, exhibió un arma y la amenazó para que no interviniera ni alertara a nadie.
La pareja escapó rápidamente del lugar y, segundos después, la empleada advirtió que faltaban $480.000 de la recaudación del comercio.
Investigación en marcha y sospechosos prófugos
Tras la denuncia, efectivos policiales llegaron al comercio y comenzaron con las primeras tareas investigativas.
Las cámaras de seguridad del local captaron parte de la maniobra y ahora forman parte de la evidencia que analizan los investigadores para identificar a los responsables.
Hasta el momento, ninguno de los sospechosos fue detenido.
Otra estafa con rituales terminó en tragedia
Un caso similar de engaño vinculado a supuestos rituales se investiga en la provincia de Buenos Aires, donde una mujer fue víctima de una estafa millonaria que terminó con un desenlace fatal.
La historia de Merlín Díaz
La víctima fue Merlín Díaz, una peluquera de 30 años de Ingeniero Budge, quien entregó 14 millones de pesos a tres mujeres que había conocido recientemente.
Las acusadas lograron ganarse su confianza durante varias visitas a su local y la convencieron de que debía realizar un ritual para eliminar una supuesta maldición sobre su dinero.
Según la investigación, el engaño comenzó el 15 de enero, cuando las mujeres acudieron por primera vez a la peluquería. Con el paso de los días, el vínculo se volvió frecuente hasta que persuadieron a la víctima de entregar sus ahorros.
Desesperación y mensajes antes de morir
Luego de entregar el dinero el 20 de enero, las sospechosas dejaron de responder llamadas y mensajes.
Díaz les envió varios textos pidiéndoles que regresaran y finalizaran el supuesto ritual. En uno de los mensajes escribió:
“Te di mi confianza, te di todo de mí. ¿Me mintieron?”.
En sus últimas comunicaciones también advirtió que, si no regresaban, cargarían con su vida. Poco después intentó quitarse la vida y murió tras ser trasladada a un hospital.
Antes de morir, la mujer dejó cartas en las que identificó a las presuntas responsables: Mirta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Yovanovich y María Silvia Mitrovich.
La Fiscalía de Lomas de Zamora, a cargo de Ignacio Torrigino, ordenó su detención. Sin embargo, las acusadas abandonaron su domicilio en Temperley y permanecen prófugas.
La UFI N°19 continúa analizando cámaras de seguridad, teléfonos celulares y movimientos financieros para reconstruir el destino del dinero y localizar a las sospechosas.
Ambos casos reflejan un mismo patrón delictivo: engaños basados en rituales, supersticiones o supuestas prácticas espirituales para distraer o manipular a las víctimas.
Las autoridades recomiendan desconfiar de desconocidos que ofrezcan este tipo de prácticas, ya que suelen ser utilizadas como método de distracción para cometer robos o estafas.


