A la hora de preparar algo dulce para el té o los mates, muchas veces da pereza sacar moldes, batir mantecas o esperar tiempos largos de leudado. Esta receta resuelve ese problema con una técnica fascinante: preparar una masa líquida estilo crepe, hornearla extendida en una placa y enrollar las tiras recién salidas del fuego.
El resultado son unos bocados tibios, esponjosos y rellenos de trocitos crujientes de manzana, nuez y chips de chocolate derretido que conquistan a grandes y chicos.
Son como panqueques, pero mucho más fáciles. Y el relleno se pone en crudo.
Ingredientes (para 1 bandeja de horno)
Para la masa fluida:
135 g de harina de trigo común
2 huevos
100 ml de leche
250 ml de agua
25 ml de aceite de girasol o neutro
2 cdas. de azúcar o 1 de edulcorante
1 cdita. de esencia de vainilla
Una pizca de sal
Para la cubierta (toppings):
1 manzana mediana (cortada en trocitos pequeños)
Pepitas o chips de chocolate a gusto
Nueces picadas a gusto
Opcional: Azúcar impalpable o hilo de miel para decorar al final
Paso a paso
La masa líquida: En un bowl amplio, batir los huevos junto con el agua, la leche y el aceite hasta unificar.
Integrar los secos: Incorporar la harina de trigo, el azúcar, la vainilla y la pizca de sal. Mezclar enérgicamente con batidor de alambre (o minipimer) hasta lograr una preparación fluida, homogénea y completamente sin grumos.
El armado en placa: Forrar una bandeja para horno con papel manteca (o enmantecar/aceitar muy bien la superficie) y volcar toda la mezcla líquida, distribuyéndola de forma pareja por toda la base.
Sumar la fruta y los frutos secos: Repartir sobre la masa cruda la manzana cortada en trocitos bien chicos, los chips de chocolate y las nueces picadas.
Horneado exprés: Llevar a horno precalentado a 170 °C y cocinar durante tan solo 15 minutos, hasta que la masa esté firme y apenas doradita.
Corte y enrollado: Retirar de la bandeja. Con un cortador de pizza o un cuchillo filoso, cortar la masa a lo largo en tiras de unos 4 o 5 cm de ancho.
Toque final: Enrollar cada tira sobre sí misma inmediatamente (mientras esté tibia y flexible), como si fuera un crepe relleno. Acomodar en un plato, espolvorear con azúcar impalpable si se desea y ¡a disfrutar!
Las variantes de esta receta
Utilizando mitad de harina blanca y mitad integral, obtenés una preparación con más fibras.
La harina de almendras puede resultar en una masa que se rompa mucho, por lo que solo se aconseja reemplazar la mitad del total y el resto de harina blanca de trigo.
Los toppings se adaptan a lo que hay en casa: frutas de pulpa firme cortadas, frutos secos, chocolate picado.
Fuente: Pronto


