Durante la noche del jueves y la madrugada del viernes, Rusia lanzó un ataque masivo contra Ucrania con más de 500 drones y 11 misiles. El bombardeo, que dejó al menos 20 heridos en Kiev, ocurrió poco después de una llamada entre Donald Trump y Vladímir Putin. Las autoridades ucranianas calificaron el ataque como uno de los más intensos en meses.
En una nueva escalada del conflicto, Rusia llevó a cabo uno de los ataques aéreos más masivos desde el inicio de la guerra. Entre la noche del jueves 3 y la madrugada del viernes 4 de julio, se lanzaron 539 drones y 11 misiles contra distintas zonas de Ucrania, con especial intensidad en Kiev.
Según la Fuerza Aérea de Ucrania, 478 de esos proyectiles fueron interceptados por sus defensas, mientras que nueve misiles y 63 drones lograron impactar en distintos objetivos. El alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, confirmó que al menos 20 personas resultaron heridas y que se produjeron daños en múltiples distritos de la capital.
El ataque incluyó un misil hipersónico Kinzhal, conocido por su alta velocidad y capacidad de evasión, así como seis misiles balísticos Iskander-M o su versión norcoreana, KN-23. Estos datos refuerzan la magnitud y la sofisticación del operativo.
Las explosiones resonaron en distintos sectores de Kiev durante horas. La alerta antiaérea no se levantó hasta las 9 de la mañana del viernes, reflejando la duración y la intensidad del bombardeo.
El ataque se produjo en un momento de tensión diplomática, luego de que Estados Unidos anunciara la suspensión temporal del envío de misiles de defensa aérea Patriot a Ucrania, aduciendo la necesidad de reforzar sus propias reservas estratégicas.
Además, la ofensiva coincidió con una conversación telefónica entre Donald Trump y Vladímir Putin. Según trascendió, el expresidente estadounidense expresó su frustración por la falta de avances en una posible salida negociada al conflicto, que ya supera los dos años.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, condenó con firmeza el bombardeo. “Fue uno de los ataques aéreos más deliberados, masivos y cínicos hasta el momento”, escribió en su cuenta oficial de X.
Zelenski también criticó la falta de presión internacional sobre Moscú: “Rusia no detendrá su comportamiento destructivo sin una acción global contundente. Este ataque lo demuestra claramente”.


