La Iglesia San Cayetano de Villa Mercedes se colmó de fieles que pidieron por empleo, dignidad y justicia social. El sacerdote Luis María Peralta Cuccaro y el obispo Gabriel Barba lanzaron críticas al modelo económico vigente.
“La iglesia estuvo llena de bote a bote”, relató el párroco Luis María Peralta Cuccaro, sorprendido por la afluencia de fieles durante las misas del Día de San Cayetano. Las tres celebraciones del jueves duplicaron y hasta triplicaron la cantidad de asistentes respecto a años anteriores. Incluso la última misa, a las 23:00, desbordó la capacidad del templo.
“La gente pidió por su familia, por la situación que vive el país, por la carencia de algo que es fundamental y que dignifica al hombre como es el trabajo”, expresó el sacerdote.
Peralta Cuccaro también cuestionó la respuesta estatal ante la crisis: “Lo que se está haciendo es insuficiente para la situación que se vive en San Luis y en la Argentina.”
La parroquia recibe ayuda de Nación a través de un convenio con Cáritas, además de donaciones de panaderías locales, pero el cura advierte: “Notamos la carencia, la pobreza que hay.”
Durante la misa central, el obispo Gabriel Barba trazó un diagnóstico contundente: “Todo plan económico fracasa cuando es en detrimento de la necesidad de los pobres.”


