A través del Decreto 931/2025, publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno habilitó la posibilidad de otorgar aumentos a ministros, secretarios, subsecretarios y autoridades con rango equivalente, luego de dos años sin actualizaciones. Los únicos exceptuados a la normativa son el presidente Javier Milei y la Vicepresidenta, Victoria Villarruel.
Con esta nueva disposición, el Gobierno continúa con su premisa de dejar de lado el déficit fiscal con una condición central: que exista equilibrio en las cuentas públicas.
La medida establece que, desde enero de 2026, los funcionarios de mayor jerarquía comenzarán a percibir los incrementos acordados en las paritarias de la Administración Pública Nacional correspondientes a 2024 y 2025. Aclararon, igualmente, que no serán retroactivos y comenzarán a estar vigentes un mes después de su publicación en el Boletín Oficial.
En los fundamentos del decreto para ejecutar esta nueva normativa, el Ejecutivo repasó en los considerandos la situación económica recibida al cierre de 2023, marcada por una inflación interanual del 211,4%, niveles de pobreza que alcanzaban al 52,9% de la población e indigencia del 18,1%, junto con desequilibrios fiscales y una contracción de la actividad económica. En ese marco, se recuerda que una de las primeras decisiones fue congelar los salarios de las autoridades superiores como parte de una estrategia de ajuste y austeridad.
El Gobierno sostiene que estas medidas contribuyeron a una desaceleración de la inflación, que en octubre de 2025 se ubicó en el 31,3% interanual, y a la acumulación de 22 meses consecutivos de superávit fiscal. Asimismo, afirma que la pobreza habría descendido al 27,5% en el tercer trimestre de 2025, según estimaciones del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales basadas en datos del INDEC.
Fuente: Ambito


