Gabriela Fernández Aberastain, víctima de sextorsión, recordó: “Siempre lo describí como un abuso” al referirse al episodio que atravesó hace aproximadamente cinco años, cuando Tatiana Yaccarini y Diego Oliveri difundieron contenido íntimo suyo sin consentimiento. El próximo lunes comenzará el juicio contra ambos acusados.
Fernández advirtió: “Cuando reenviás una imagen privada, estás haciendo daño, aunque no conozcas a la persona”.
El proceso judicial en marcha La fiscal de Género Nº2, Antonella Córdoba, solicitó penas de tres años de prisión para Oliveri y de tres años y tres meses para Yaccarini, por los delitos de distribución indebida de correspondencia, amenazas y lesiones. Al hombre se le aplicó, además, el agravante de violencia de género; a la mujer, el incumplimiento de una orden judicial.
La violencia digital y sus efectos reales Según la acusación fiscal, Oliveri hostigó y persiguió a la víctima —su expareja— entre marzo y abril de 2020. Luego publicó imágenes de contenido sexual de Fernández Aberastain, que se viralizaron.
La fiscalía determinó que Oliveri compartió ese contenido con Yaccarini, quien presuntamente lo difundió desde cuentas falsas y, además, amenazó de muerte a Fernández y a sus hijos menores. Estas acciones ocurrieron a pesar de que existía una orden judicial que le prohibía cualquier tipo de contacto con la víctima.
Consecuencias profundas en la víctima Fernández Aberastain señaló que ni siquiera conocía a Yaccarini y recordó la crudeza de la etapa posterior a la viralización de las imágenes: “No es que no podía salir a la calle, ni siquiera podía mirarme al espejo”.


