Los trabajadores de las fábricas electrónicas de Tierra del Fuego cumplieron este jueves su octavo día de paro, en rechazo a la reducción de aranceles a productos importados impulsada por el gobierno de Javier Milei.
Pablo Ibáñez, delegado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en la provincia, expresó en SanLuis24 Radio que transitan los días con “muchísima incertidumbre y mucha firmeza por parte de la ciudadanía”.
Paro general y alto acatamiento
La medida de fuerza es por tiempo indeterminado, aunque este miércoles se realizó un paro general que abarcó tanto el sector público como el privado, con un altísimo acatamiento.
Ibáñez subrayó que las fábricas de electrónica representan el 35% del Producto Bruto Interno (PBI) de Tierra del Fuego y que, en el norte de la provincia, esa actividad concentra el 50% de la economía local.
“Ya vivimos esto con Macri”
El dirigente recordó una situación similar durante la presidencia de Mauricio Macri, cuando se habilitó la importación de notebooks: “Los precios no bajaron y despidieron a seis mil personas en todo el país”, señaló.
Insistió en que la lucha no se limita al precio de los electrónicos, sino que involucra cuestiones de fondo:
“Acá lo que está en juego es la soberanía nacional”, afirmó.
Recursos estratégicos y decepción
Ibáñez explicó que Tierra del Fuego alberga la mayor reserva de agua del mundo en la Antártida, que su geografía marítima conecta los océanos Atlántico y Pacífico por dos canales estratégicos, y que posee importantes reservas de petróleo, recursos que interesan a potencias extranjeras cercanas al Gobierno actual.
“La mayoría votó por ese color político y hoy están todos decepcionados”, concluyó.


