En un nuevo intento por intentar desviar la atención de sus autofabricados conflictos, este martes la mesa política del gobierno se reunió por más de dos horas para comenzar a delinear la estrategia parlamentaria que les permitirá tratar la serie de proyectos con las que el oficialismo planea descomprimir la agenda política en su favor.
Según pudo reconstruir este medio, el cónclave estuvo marcado por la agenda parlamentaria que el gobierno libertario apunta a destrabar después de varias semanas de caos que comenzó con el estallido del escándalo que tiene a Manuel Adorni como principal investigado en una causa por supuesto enriquecimiento ilícito.
Este martes, Karina Milei fue la primera en llegar a la Casa Rosada, cerca de las 10 de la mañana. No lo hizo sola. Junto a la inmensa comitiva de seguridad, que tiende a emular los protocolos que utiliza el propio presidente, Karina llegó a Balcarce 50 acompañada de Thor, su Boyero de Berna de dos años al que gusta pasear por los pasillos y patios de la Casa de Gobierno.
El Jefe, quien durante la ceremonia del Tedeum en la Catedral Metropolitana se atrevió a romper su propio cerco y se acercó a agradecerle “por el aguante” a la gente que la saludaba tras las vallas, se puso al frente de la coordinación de la gestión desde que su favorito cayó en desgracia luego de que se diera a conocer el todavía injustificado aumento de su patrimonio.
Tal como anunció el propio jefe de gabinete días atrás, este martes el Poder Ejecutivo giró al Congreso los proyectos de Ley de Lobby, con el que pretende regularizar la actividad tal como ocurre en Estados Unidos; Prevención de Ludopatía; la derogación de la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos y el ya famoso Súper RIGI, con el que en el oficialismo sueñan habilitar millonarias inversiones que les permitan aumentar el ingreso de dólares.
Para poder avanzar con estos proyectos, las negociaciones con los gobernadores dueños de los votos serán claves. En este marco, no se descarta que el ministro del Interior, Diego Santilli, retome los encuentros semanales con los caciques aliados para intentar destrabar la discusión. La agenda electoral y la habilitación de obras públicas, así como los giros de Aportes del Tesoro Nacional serán las monedas de cambio que el oficialismo pondrá sobre la mesa para intentar conseguir una serie de trunfos en el parlamento que le permitan dar vuelta la página de sus días más oscuros.
De la reunión que encabezó el jefe de gabinete, Manuel Adorni, participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro del Interior, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la titular de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; el subsecretario de Gestión y armador nacional, Eduardo “Lule” Menem y el asesor presidencial, Santiago Caputo.
Pese a que su presencia nunca estuvo en duda, la atención se concentró en la aparición de Bullrich, quien sigue teniendo gestos separatistas aunque a propios y ajenos les asegura que no dejará el gobierno. En un intento por “domesticar a la fiera”, Karina Milei no invitó a la titular del bloque de La Libertad Avanza a sumarse a la comitiva que acompañó al presidente en la histórica caminata para participar de la celebración del Tedeum de este lunes ni a la actividad que se llevó adelante en el Cabildo. Sin embargo, con una avidez que nunca deja de sorprender, la ex ministra de Seguridad logró igualmente ser protagonista.
Desde afuera del edificio sede de la Revolución, donde el Presidente y su gabinete se encontraba saludando a la gente que se aglomeró en los alrededores de la Plaza de Mayo, la ex macrista recorrió el perímetro y saludó con alegría a los presentes que le rogaban fotos y saludos. La consigna “Pato presidenta” se escuchó en más de una ocasión, un pedido que sólo fue respondido con sonrisas. La senadora, cuentan, se entusiasmó, pero desde su círculo insisten en que no está en sus planes competir por el Ejecutivo nacional. La única que todavía no está convencida es la propia Karina.
Fuente: C5N


