El régimen sirio retomó el control de Sweida este martes tras violentos enfrentamientos entre milicias drusas e ismaelitas. Israel respondió con bombardeos para proteger a la comunidad drusa, mientras crece la preocupación por una nueva escalada en la región.
El gobierno sirio anunció este martes la entrada de sus fuerzas de seguridad en la ciudad de Sweida, en el sur del país, tras tres días de intensos enfrentamientos entre milicias de la comunidad drusa e insurgentes beduinos. La operación fue autorizada por líderes religiosos locales, quienes además pidieron el desarme de los grupos armados.
La intervención militar llega en un momento crítico para Siria, ahora gobernada por un régimen de transición tras la caída de Bashar al Assad en diciembre de 2024. La violencia sectaria vuelve a marcar el sur del país, y el involucramiento de Israel agrava aún más el panorama geopolítico.
Operaciones militares y justificación desde Jerusalén
Poco después del despliegue sirio en Sweida, Israel lanzó ataques aéreos contra convoyes del régimen en la zona. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que bombardearon vehículos blindados que se dirigían al sur del país, incluidos tanques y transportes militares.
El primer ministro Benjamín Netanyahu y su ministro de Defensa, Israel Katz, aseguraron que el objetivo es evitar una presencia hostil cerca de la frontera norte de Israel. “Estamos actuando para proteger a la población drusa y garantizar la desmilitarización de la zona”, afirmaron en un comunicado.
Las autoridades israelíes reafirmaron así su histórico vínculo con la comunidad drusa, presente también en Israel y Líbano.
Un enfrentamiento interno con consecuencias devastadoras
Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, los enfrentamientos entre drusos e ismaelitas dejaron al menos 102 muertos. Entre las víctimas se cuentan:
- 61 drusos (incluidos dos menores),
- 18 beduinos,
- 16 miembros de las fuerzas de seguridad,
- 7 personas no identificadas con uniforme militar.
Además, decenas de personas resultaron heridas, algunas de gravedad.
El ministro de Defensa sirio, Murhaf Abú Qasra, decretó un alto el fuego total y advirtió que el gobierno actuará contra cualquier grupo que viole el acuerdo. También prometió que los civiles podrán regresar a sus hogares una vez restablecido el orden.
Dificultades del régimen de transición en Siria
Desde la caída de Assad a manos de fuerzas rebeldes lideradas por Hayat Tahrir al Sham (HTS), el nuevo gobierno de transición encabezado por Ahmed al Shara (ex Abú Mohamed al Golani) intenta consolidar el control territorial y frenar la violencia sectaria.
No obstante, el caso de Sweida refleja los límites de ese intento. La incapacidad del poder central para gestionar las disputas locales y la intervención militar extranjera —especialmente de Israel— exponen la fragilidad institucional del país.


