Soledad Silveyra recibió el alta médica después de pasar 22 días internada en el Sanatorio Otamendi, donde se recuperó de una fractura de pelvis y una fisura de sacro. A través de un carrusel de fotos en Instagram, la actriz compartió cómo vive esta nueva etapa y aseguró que pone todo de sí para volver al escenario. El mensaje, cargado de agradecimientos y reflexiones, conmovió a sus seguidores y colegas.
«Estoy poniendo toda la fuerza que puedo en recuperarme», escribió Solita en su publicación, donde repasó los días más duros de la internación. La actriz no esquivó el dolor que atravesó, pero eligió poner el foco en el apoyo que recibió: «He pasado por mucho dolor, pero con el apoyo de mi familia, de mis nietos amados, estoy convencida de que saldré adelante, queriéndome y respetándome y, fundamentalmente, cuidándome más de lo que he hecho hasta ahora».
En ese mismo posteo, Silveyra dedicó palabras de gratitud a quienes la acompañaron durante su estadía en el sanatorio: «Gracias a todos mis compañeros y compañeras de trabajo que se acercaron, dándome fuerzas en momentos tan difíciles. A la prensa por comprenderme y respetarme. Gracias al Sanatorio Otamendi, a sus médicos, a sus enfermeras, a sus kinesiólogos, a las señoras que con tanto cariño me daban de comer todos los días, a sus cocineras, a todo su personal, por sus palabras de aliento». Y cerró con una promesa que resume sus ganas de volver: «Los amo, mi gente querida, y les prometo hacer todo lo posible para poder estar pronto en el escenario».
El vínculo de Soledad Silveyra con la actuación en medio de su recuperación
El problema de salud de Soledad Silveyra no es nuevo: a fines de agosto ya había compartido un mensaje con sus seguidores en el que hablaba de sus deseos de recuperarse para retomar su oficio. Semanas antes, en La Noche de Mirtha (El Trece), había contado que llevaba más de seis meses con un problema físico: «Tengo una trocanteritis», explicó entonces, y agregó: «Pienso en las ganas que tengo de recuperarme, estar bien y volver a trabajar. Porque actuar es lo que sé hacer y, sobre todo, lo que me hace bien».
En medio de esas reflexiones, Silveyra compartió una anécdota que la conecta con uno de los personajes más recordados de su carrera: «El otro día me subí a un taxi. El señor me escuchó hablar y, mirándome por el espejo retrovisor, me preguntó: ‘¿Mónica?’. Hace 54 años de Rolando Rivas, taxista, y Mónica sigue dando vueltas por ahí», relató, en referencia a Mónica Helguera, el personaje que interpretó en esa ficción emblemática de la televisión argentina. Y cerró citando a su colega Luis Brandoni: «Y como decía Beto: ‘El escenario cura todo’. Y yo le creo. Los amo y gracias por haberme acompañado en estos 62 años, que es mucho».
Fuente: Primicias Ya


