El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, mantuvo este domingo una reunión clave con la directora del FMI, Kristalina Georgieva, en Arabia Saudita, donde abordaron la agenda económica 2026 y el rumbo de las reformas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei.
Reunión clave entre Argentina y el FMI en Arabia Saudita
Un encuentro estratégico en AlUla
Federico Sturzenegger y Kristalina Georgieva se reunieron en la ciudad saudí de AlUla en el marco del Comité Asesor sobre Crecimiento Económico. El objetivo central del encuentro fue avanzar en la planificación de la agenda 2026 y fortalecer el vínculo entre el Fondo Monetario Internacional y la actual administración argentina.
Durante la reunión, el ministro expuso los lineamientos del programa de desregulación que impulsa el Gobierno nacional y lo presentó como un caso de referencia para otros países que buscan reformas estructurales orientadas al crecimiento.
La desregulación argentina como modelo internacional
Señales de respaldo desde el FMI
La sintonía entre ambas partes quedó reflejada públicamente. Georgieva calificó el intercambio como “excelente”, mientras que Sturzenegger destacó el interés internacional que generan las reformas encaradas por la gestión de Javier Milei.
A través de sus redes sociales, el funcionario argentino afirmó que los avances en desregulación son observados como un ejemplo a nivel global, reforzando el mensaje de alineamiento entre el Gobierno y el organismo multilateral.
La presencia de Sturzenegger en Arabia Saudita adquiere relevancia adicional en el plano político. En medio de modificaciones en la agenda presidencial, el ministro será el principal representante del Gobierno argentino en compromisos oficiales en Estados Unidos, mientras el presidente Milei prioriza su participación en el denominado “Board of Peace” en Washington.
El acercamiento diplomático se produce en paralelo al inicio de la auditoría técnica del FMI en Buenos Aires, encabezada por Luis Cubeddu. El organismo llega con un dato favorable: Argentina registró un superávit primario del 1,4% del PBI, por encima de la meta acordada.
Sin embargo, la revisión se concentrará en dos ejes sensibles: la capacidad del Banco Central para fortalecer las reservas y la sostenibilidad política del ajuste fiscal de cara al próximo ciclo económico.


