A partir de septiembre de 2026, Suecia aplicará una prohibición total de teléfonos móviles en escuelas y clubes extraescolares. La medida, anunciada por la ministra de Educación, busca mejorar el aprendizaje, la seguridad y proteger la salud de niños y adolescentes.
La decisión de vetar los celulares en las aulas forma parte de un paquete de reformas educativas considerado el más ambicioso en más de tres décadas.
La ministra de Educación y Escuelas, Simona Mohamsson, destacó que se trata de “una inversión presupuestaria histórica y una transformación sin precedentes en el sistema escolar”.
La normativa alcanzará a estudiantes de 7 a 16 años, quienes deberán entregar sus dispositivos al inicio de la jornada. Los mismos se devolverán únicamente al finalizar el día escolar.
El gobierno sueco sostiene que los teléfonos móviles afectan negativamente el clima pedagógico, la concentración y la convivencia escolar. Además, crece la preocupación por el impacto en la salud física y mental de los jóvenes.
Según datos oficiales, los adolescentes de entre 13 y 16 años pasan un promedio de 6 horas y media diarias con dispositivos electrónicos fuera del horario escolar. Esto reduce el tiempo destinado a actividades sociales, deporte e incluso al descanso nocturno.
Una crisis de sueño entre los adolescentes
Autoridades sanitarias alertan que Suecia atraviesa una “crisis de sueño”: más de la mitad de los jóvenes no duermen lo suficiente debido al uso prolongado de redes sociales.
En ese contexto, se difundieron recomendaciones sobre el tiempo máximo frente a las pantallas según la edad:
- Menores de 2 años: nada de exposición a pantallas.
- De 2 a 5 años: hasta 1 hora al día.
- De 6 a 12 años: máximo 2 horas diarias.
- De 13 a 18 años: no más de 3 horas por jornada.
La prohibición de celulares no es la única medida. El plan educativo sueco también contempla ajustes en el currículo escolar, en el sistema de calificaciones y en la capacitación de docentes, con el objetivo de reforzar la calidad del aprendizaje.


