El Super Bowl volvió a confirmar en 2026 por qué es mucho más que una final de fútbol americano. El partido disputado en el Levi’s Stadium de Santa Clara se consolidó como el evento deportivo y televisivo más poderoso del planeta, tanto por su impacto económico como por su dimensión cultural y política.
Audiencia y asistencia récord
El Super Bowl fue seguido por más de 120 millones de personas solo en Estados Unidos, mientras que la audiencia global superó los 180 millones de espectadores, cifras que lo mantienen como el programa televisivo más visto del año a nivel mundial.
El estadio presentó capacidad completa, con entradas cuyo valor promedio osciló entre 6.000 y 9.000 dólares, mientras que los sectores VIP y hospitality superaron los 25.000 dólares por localidad.
El negocio detrás del Super Bowl
Desde lo económico, el Super Bowl es una maquinaria de dinero sin comparación en el deporte mundial.
La recaudación total del evento, considerando derechos de televisión, publicidad, sponsors, tickets, turismo y consumo asociado, fue estimada entre 1.200 y 1.400 millones de dólares.
Solo en publicidad, la NFL volvió a romper el mercado:
- Un aviso de 30 segundos tuvo un costo de entre 7 y 8 millones de dólares.
- La recaudación total por anuncios superó los 650 millones de dólares.
- A esto se suma el costo de producción de cada comercial, que en muchos casos ronda entre 1 y 3 millones de dólares adicionales.
La ciudad sede recibió un impacto económico directo estimado entre 500 y 700 millones de dólares, impulsado por hoteles, gastronomía, transporte y turismo.
Bad Bunny y Kendrick Lamar: impacto sin cobrar un dólar
El show de medio tiempo fue uno de los grandes focos del evento, con Bad Bunny como figura central y la participación destacada de Kendrick Lamar.
Como ocurre históricamente, ninguno de los artistas cobró cachet por su actuación. Sin embargo, el impacto económico posterior fue enorme.
En el caso de Bad Bunny:
- El aumento de reproducciones en plataformas de streaming fue estimado entre 250 y 300 por ciento.
- El impacto económico indirecto posterior al Super Bowl se calcula entre 30 y 40 millones de dólares, entre streaming, ventas, giras y merchandising.
Para Kendrick Lamar:
- El crecimiento de reproducciones superó el 300 por ciento en los días posteriores.
- Su impacto económico indirecto fue estimado entre 15 y 25 millones de dólares, impulsado por reingresos a rankings globales y revalorización comercial.
La NFL invirtió entre 15 y 20 millones de dólares en la producción total del espectáculo, cubriendo escenografía, técnica y logística.
Donald Trump y la polémica que también factura
El expresidente Donald Trump volvió a quedar en el centro de la escena tras criticar públicamente el espectáculo del medio tiempo, cuestionando la presencia latina y el uso del idioma español.
Sus declaraciones generaron una fuerte repercusión mediática, incrementaron el debate cultural y ampliaron aún más el alcance del evento en redes y medios internacionales. Para la NFL, la polémica volvió a demostrar que el Super Bowl también capitaliza la discusión política y social.
Un fenómeno que va más allá del deporte
El Super Bowl 2026 confirmó que el evento ya no se mide solo en resultados deportivos. Es una plataforma global donde convergen:
- el mayor negocio publicitario del mundo
- la industria musical
- la política
- la cultura popular
- y el entretenimiento masivo
Durante una sola noche, la NFL logró concentrar audiencias, marcas, artistas y debates como ningún otro espectáculo deportivo en el planeta.


