Marisol y Jorge, residentes de Estancia Grande, relataron una experiencia que podría calificarse como una presunta estafa tras llevar su vehículo al taller «La Casa del Arranque», ubicado en Constitución 1349, en la ciudad de San Luis.
Según explicaron, no solo habrían pagado por reparaciones que no se realizaron correctamente, sino que también habrían sufrido la desaparición de un taladro y el empeoramiento del estado de su auto.
Marisol contó que llevó el vehículo para un arreglo menor el lunes 6 de enero: “Me dijeron que sería algo sencillo, pero empezaron a pedirme cada vez más dinero. Pagué $78 mil por un cambio de bendix, luego $35 mil por otra reparación, $65 mil más por cables y bujías, y finalmente $45 mil adicionales. En total, transferimos $195 mil, pero el auto seguía sin funcionar como debía”.



Durante los días siguientes, según su relato, el vehículo permaneció en el taller mientras ellos recibían mensajes del mecánico pidiendo más dinero para piezas adicionales. Sin embargo, las reparaciones no parecían avanzar. Luego Jorge recibió un mensaje en el que se les pedía que retiraran el auto y lo llevaran a su mecánico de confianza porque ya no podían solucionar el problema.
Jorge mencionó que, cuando lograron retirar el auto que se extendió de 2 días a una semana y se lo dejaron abierto y abandonado a media cuadra de la avenida España, notaron irregularidades: les faltaba un taladro inalámbrico, valuado en $250 mil y “además, el auto estaba prácticamente sin nafta, con cables cortados y reparaciones hechas de manera rudimentaria. En lugar de arreglarlo, lo dejaron en condiciones peligrosas”.
La situación generó no solo perjuicios económicos, sino también emocionales para Marisol y Jorge, quienes dependen de ese vehículo para movilizarse entre su hogar en Estancia Grande y su lugar de trabajo en Potrero de los Funes.



“Es el único medio de transporte que tenemos, y ahora está en peores condiciones que antes. Fue una experiencia angustiante, al punto de que me bajó la presión y me sentí muy mal”, expresó Marisol.
Los vecinos aseguraron que, tras el incidente, decidieron iniciar acciones legales a través de Defensa del Consumidor. Sin embargo, el trámite tiene demoras debido a las vacaciones del personal del área hasta el 20 de enero.

Además, aseguran que hay más de un vecino que les manifestaron haber tenido que atravesar otras odiseas similares al llevar su vehículo al mismo lugar.



