Un tiroteo ocurrido este lunes en un edificio de oficinas de Midtown, en Nueva York, dejó como saldo cuatro personas muertas y varios heridos, en el ataque más letal registrado en la ciudad en los últimos 25 años. El autor, identificado como Shane Tamura, de 27 años, se suicidó tras el hecho.
El ataque tuvo lugar en el 345 de Park Avenue, un edificio de alto perfil en Manhattan. Según informaron las autoridades locales, Tamura ingresó armado con un rifle de asalto poco antes de las 18:30 y abrió fuego contra varias personas. Luego, se quitó la vida en el piso 33 del mismo edificio.
Un antecedente que sacude a la ciudad
La tragedia supera en gravedad a otros episodios recientes de violencia armada en la ciudad. El último tiroteo con un número similar de víctimas ocurrió en el año 2000, cuando dos hombres asesinaron a cinco personas durante un robo en un local de Wendy’s en Flushing, Queens.
En 2022, otro episodio de alto impacto ocurrió en Brooklyn, cuando un hombre con máscara de gas lanzó granadas de humo y disparó dentro de un vagón de metro. En ese caso, 29 personas resultaron heridas, pero todas sobrevivieron.
Nueva York, entre los números más bajos y una nueva tragedia
La masacre sucedió apenas un día después de que el alcalde Eric Adams celebrara que la ciudad había alcanzado “el menor número de tiroteos y homicidios en la historia registrada”. En declaraciones a CNN, Adams afirmó: “Logramos esa tarea porque si no hay armas en la calle, no se pueden usar para dañar a personas inocentes”.
Sin embargo, este hecho reaviva el debate sobre el acceso a las armas en Estados Unidos. Según el Gun Violence Archive, una organización sin fines de lucro que monitorea la violencia armada, este fue el tiroteo masivo número 254 en lo que va del año en el país.
Quién era Shane Tamura, el atacante
El tirador fue identificado como Shane Tamura, un joven de 27 años oriundo de Las Vegas. Según los primeros datos, había trabajado recientemente como guardia de seguridad en un casino.

La policía de Nueva York investiga las motivaciones detrás del ataque y trabaja en identificar a todas las víctimas. También se evalúan posibles vínculos personales o laborales con quienes se encontraban en el edificio al momento del tiroteo.


