Una fuerte tormenta sorprendió al Gran Mendoza en pocos minutos, provocando inundaciones severas en calles y avenidas, especialmente en Luján de Cuyo. El temporal generó caos vehicular, autos arrastrados por la correntada y volvió a poner en debate la falta de infraestructura urbana ante lluvias intensas.
Calles colapsadas tras el fuerte temporal en el Gran Mendoza
La intensa lluvia caída en la región transformó rápidamente arterias principales en verdaderos ríos. Conductores quedaron atrapados en medio del agua, sin posibilidad de maniobrar, mientras la circulación se volvía extremadamente peligrosa.
Impactantes imágenes desde Luján de Cuyo
En Luján de Cuyo, uno de los departamentos más afectados, la fuerza del agua llegó a arrastrar vehículos, una escena que quedó registrada en videos que se viralizaron en redes sociales. Las imágenes muestran autos desplazándose sin control y calles completamente desbordadas.
Más que una tormenta: una falla estructural recurrente
Infraestructura insuficiente y falta de prevención
El episodio no solo expuso los efectos del clima extremo, sino también la debilidad del sistema de drenaje urbano. La ausencia de obras adecuadas, sumada a la falta de planes de contingencia efectivos, volvió a generar una situación de emergencia que se repite cada vez que se registran lluvias intensas.
Eventos que ya no son excepcionales
Especialistas y vecinos coinciden en que estos fenómenos ya no pueden considerarse hechos aislados. Las tormentas fuertes son cada vez más frecuentes, lo que incrementa la urgencia de invertir en infraestructura y mejorar la respuesta ante emergencias.
Conclusión
La tormenta en Mendoza dejó al descubierto un problema estructural que va más allá del clima. Las inundaciones en Luján de Cuyo y otras zonas del Gran Mendoza reavivan el debate sobre la planificación urbana y la necesidad de soluciones sostenibles para evitar que cada lluvia intensa termine en caos y riesgo para la población.


