Un estremecedor episodio sacudió a los vecinos de la localidad bonaerense de Ituzaingó, en el oeste del conurbano, cuando una mujer fue hallada sin vida junto a su beba de un año, también fallecida. La Justicia investiga el caso como un infanticidio seguido de suicidio.
El hallazgo: su hermano encontró los cuerpos
El trágico hecho ocurrió en una vivienda ubicada en la calle Albateiro al 1200, cerca del cruce con Leopardi. Fue el hermano de la mujer, de 35 años, quien al llegar a la casa encontró la dramática escena: su hermana, Gisel Cynthia Moreyra, colgada de una soga, y su sobrina, F.R.D., sin signos vitales en una cama.
De inmediato, dio aviso a las autoridades policiales.
La investigación: homicidio y suicidio
Personal de la Comisaría Cuarta Sur y peritos de la Policía Científica constataron que la menor había muerto por asfixia. Además, en el domicilio se secuestró una carta que habría sido escrita por la madre, lo que refuerza la hipótesis de que se trató de un homicidio seguido de suicidio.
Fuentes judiciales confirmaron que la causa fue caratulada como “Homicidio y suicidio”, y está a cargo de la Unidad Funcional Temática de Homicidios del Departamento Judicial correspondiente.
La tragedia conmueve a la comunidad de Ituzaingó, mientras la Justicia intenta esclarecer los motivos que llevaron a Gisel Moreyra a cometer semejante acto. El caso reabre el debate sobre la salud mental y el acompañamiento en situaciones de extrema vulnerabilidad.


