El secretario general de ATE San Luis, Fernando Gatica, celebró el fallo del Tribunal de Impugnaciones que revocó la restricción de acercamiento que el intendente Gastón Hissa había solicitado contra él y otros dos integrantes del gremio. Calificó la medida como “ridícula” y sostuvo que la causa había sido “inventada”.
Según recordó, la denuncia del Ejecutivo municipal se originó en la previa de la fiesta del empleado municipal, cuando —según la versión oficial— ATE habría amenazado con manifestarse o perturbar el evento. “En una cabeza como la de Hissa nomás se puede ocurrir que vamos a ir a molestar a los empleados municipales en su fiesta”, afirmó.
Una restricción de 300 metros sin pruebas
La presentación judicial de la intendencia derivó en que un juez de primera instancia dictara una restricción por cuatro meses, que impedía a Gatica, Walter Barroso y Florencia Mendoza —ambos empleados municipales e integrantes de la conducción de ATE— acercarse a menos de 300 metros del jefe comunal.
Este martes, el Tribunal integrado por Yanina Vanesa Del Viso, Laura Molino y Jorge Sabaini Zapata dejó sin efecto la medida. “Presentamos una apelación y el Tribunal nos dio la razón porque no hay ninguna prueba y no tenía razón de ser para hacer semejante barbaridad”, señaló Gatica.
Cruces con la gestión municipal
El dirigente cuestionó el modo en que la gestión de Hissa disputa el conflicto: “Avanza en los medios, en la justicia, y si te quedás quieto, la verdad que queda establecida es la de ellos. Nosotros estamos dispuestos a pelearla, en lo gremial, en los medios y en la justicia”.
La causa pendiente por el episodio de enero
Gatica también recordó que sigue abierta una causa en su contra por el episodio del 30 de enero de 2024, cuando en medio de una protesta por el despido de 250 trabajadores, dos bisagras de las puertas del edificio municipal cedieron durante un forcejeo.
El juicio está previsto para el 29 y 30 de marzo, y Gatica está imputado por “daños a bienes del Estado”. La defensa de ATE propuso un resarcimiento por la reparación de la puerta para evitar el debate oral.
Con ironía, el dirigente resumió la situación: “Siempre decimos: no seamos los primeros boludos que vamos presos por romper una bisagra”.


