Febrero es el mes ideal para renovar jardines y balcones con plantas aromáticas que embellecen el hogar y se aprovechan en la cocina. Menta, romero y albahaca se destacan por su fácil cultivo, su perfume natural y su uso gastronómico.
Con temperaturas altas y buena cantidad de horas de sol, febrero ofrece condiciones óptimas para plantar especies que crecen rápido y requieren pocos cuidados. Además de decorar y aromatizar los ambientes, estas plantas se transforman en aliadas prácticas para cocinar a diario.
Entre las opciones más recomendadas para esta época se encuentran la menta, la albahaca y el romero, tres clásicas que se adaptan tanto a jardines como a macetas.
Menta: fresca, aromática y fácil de cuidar
La menta es una de las plantas más elegidas por su aroma intenso y su rápido crecimiento. Es ideal para perfumar patios, balcones y cocinas, y se utiliza en infusiones, postres y platos frescos.
Para su cuidado, se recomienda ubicarla en un lugar luminoso, con riego frecuente y sin exceso de sol directo durante todo el día.
Albahaca: aroma dulce y uso culinario clave
La albahaca es protagonista en salsas, ensaladas y recetas mediterráneas. Su perfume suave y penetrante la convierte en una excelente opción para aromatizar espacios exteriores.
Consejos para su cultivo:
- Plantarla en un sitio con sol directo y algo de sombra.
- Regarla de manera regular, evitando el encharcamiento.
- Podar las puntas para estimular un crecimiento más frondoso.
Romero: resistente y de aroma intenso
El romero es una planta rústica que soporta bien el calor y necesita poco mantenimiento. Se adapta tanto a macetas como al suelo y es muy utilizado para condimentar carnes, papas y aceites saborizados.
Claves para sembrarlo:
- Usar tierra suelta y con buen drenaje.
- Ubicarlo en un espacio con abundante sol.
- Regar de forma moderada.


