Una turista peruana que viajaba en taxi rumbo al Aeropuerto Internacional de Ezeiza fue brutalmente atacada la noche del domingo, cuando desconocidos arrojaron un ladrillo contra el vehículo. La mujer sufrió un corte en el rostro, debió ser hospitalizada y perdió su vuelo.
El hecho ocurrió el domingo por la noche, cerca de las 20, cuando Silvia Robles, de 64 años, circulaba en un taxi conducido por su hermano. La mujer, nacida en Perú y residente en Milán, había llegado a la Argentina hacía un mes para visitar a sus hijos.
Mientras atravesaban uno de los accesos a la autopista Riccheri, tres personas atacaron el vehículo lanzando un ladrillo que rompió el parabrisas y golpeó directamente en el rostro de la pasajera. El impacto la dejó inconsciente y le provocó un profundo corte en el maxilar.
Traslado de urgencia y hospitalización
Robles fue derivada al Hospital General de Agudos Cecilia Grierson, en Villa Lugano, donde recibió varios puntos de sutura y permaneció internada durante la noche. Recién el lunes por la mañana recibió el alta médica.
“Me acuerdo que iba camino al aeropuerto y después perdí el conocimiento. Cuando reaccioné ya estaba en casa”, relató la mujer, quien aún padece fuertes dolores de cabeza y la sensación de tener “vidrios en los ojos”.
La denuncia y la investigación judicial
La familia se presentó en la Comisaría La Matanza Noreste 5ª, ubicada en el Mercado Central, para radicar la denuncia. El caso quedó en manos de la UFI N° 13 Descentralizada de San Justo, a cargo del fiscal José Luis Maroto.
Los investigadores trabajan junto a la Policía Bonaerense en el relevamiento de cámaras de seguridad del complejo comercial, con el objetivo de identificar a los agresores.
Por el ataque, la turista perdió su vuelo de regreso a Italia. La aerolínea KLM le otorgó un plazo de hasta 45 días para reprogramar el viaje a Milán, aunque deberá abonar un cargo extra por el cambio de pasaje.
“Me asusté mucho porque pensé que le había pasado algo grave en la cabeza, pero por suerte el golpe fue en el maxilar”, contó Roberto, el hermano de la víctima, quien conducía el taxi al momento del ataque.


