El ministro de Economía Luis Caputo cubrió los vencimientos del viernes con un repo de USD 3.000 millones. La operación, descontada por los mercados, dejó una sorpresa política: entre los seis bancos participantes estuvo el Bank of China, en medio del alineamiento geopolítico con Donald Trump y la promesa de Washington de “sacar a China de la Argentina”.
Según Bloomberg, la entidad asiática aportó USD 100 millones, mientras que bancos como Santander, BBVA y Deutsche Bank inyectaron unos USD 680 millones cada uno, junto a Goldman Sachs y JPMorgan.
Lectura del mercado
Analistas locales y de Wall Street consideraron “lógico” el ingreso de Beijing en la operación. “Ningún país paga vencimientos de capital de esta forma. Como no podemos salir al mercado, seguimos así. El problema es que Argentina tiene un prontuario”, señaló Santiago López Alfaro, de Delphos Investment.
Para el economista de Lambda, Fernando Morra, la señal es negativa: “Llegás sin poder reabrir los mercados y sin reservas suficientes. Acceder a una alternativa tan cara confirma que el esquema cambiario no tiene los dólares para enfrentar los vencimientos”.
Compromisos de 2026
Argentina enfrenta compromisos por USD 20.000 millones (3,6% del PBI) en 2026, según Portfolio Personal de Inversiones (PPI). El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la estabilidad depende de dos frentes chinos: la renovación del swap de monedas y la obtención de waivers que eviten un default técnico.
En 2025, el Banco Popular de China (PBOC) refinanció el tramo activado del swap por USD 5.000 millones, postergando el vencimiento hasta junio de 2026. Para el FMI, sin esa renovación las reservas del Banco Central hubieran quedado expuestas a una corrida.
Riesgo de efecto dominó
El organismo también alertó por los atrasos en las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic en Santa Cruz. El incumplimiento con los bancos chinos podría gatillar un cross-default, afectando otras líneas de crédito internacionales.
El stock de financiamiento chino en infraestructura crítica supera los USD 10.600 millones, concentrado en las represas patagónicas y el Belgrano Cargas. En este tablero, China aparece como acreedor clave para evitar un shock financiero en 2026.


