El comunicador y residente en Chile Rodrigo “Yoyo” Veliz afirmó que los sondeos anticipaban el paso de Jeannette Jara al balotaje, aunque no un resultado tan bajo. Señaló que la izquierda conserva un caudal histórico, pero advirtió que el 26,67% obtenido limita cualquier escenario favorable frente a José Antonio Kast.
Un desempeño que sorprendió al oficialismo
Veliz explicó que diversas encuestas ya ubicaban a Jara en la segunda vuelta, aunque ninguna proyectó un porcentaje tan reducido. “La izquierda en Chile siempre tuvo un 35 o 40% asegurado. El 26% es un nivel muy bajo y obliga a remontar un tramo extenso para competir”, afirmó.
Y agregó que el oficialismo esperaba un apoyo más robusto y una transferencia de votos más nítida desde sectores afines. “Hay un electorado que cambia según su descontento. Ese segmento, que puede votar por Bachelet o por Piñera según el momento, no acompañó esta vez”, sostuvo.
Críticas a la gestión y un voto castigo
El entrevistado vinculó el resultado al malestar con la administración del presidente Gabriel Boric, cuyo impacto —dijo— arrastró a Jara. Recordó que la candidata fue ministra de Trabajo del actual gobierno y que su desempeño no convenció a la ciudadanía.
“Se habló de la reforma previsional como un logro, pero salió bajo acuerdo y no según el proyecto original de la izquierda”, señaló.
A esto sumó otros factores decisivos: falta de crecimiento económico, demoras en listas de espera en salud y una política de seguridad sin avances. “Hubo un pase de factura de la propia base de la coalición. Muchos incumplimientos golpearon al oficialismo”, analizó.
Seguridad, inmigración y una frontera tensionada
Veliz destacó que la inseguridad influyó de forma directa en la votación y que Kast capitalizó ese reclamo. Indicó que el ingreso irregular de personas por las fronteras con Bolivia y Perú se volvió un punto crítico.
“La inmigración está desatada y recién en los últimos meses sacaron militares a la frontera. La gente ve esa demora y la castiga”, consideró el comunicador.
También mencionó el conflicto con grupos armados en la zona de la Araucanía: “Hay bandas con fusiles de guerra. No se enfrentó esa situación y eso tiene peso en cada elección”.
Un escenario legislativo que profundiza la derrota
Veliz remarcó que la debacle oficialista no se limitó a la elección presidencial, sino que también se extendió al Congreso. Destacó que la derecha obtuvo un avance notable en varias regiones, incluso en zonas históricamente favorables a la izquierda.
“Fue la peor derrota en 25 o 30 años”, afirmó. En ese contexto, señaló que la suma de Kast, Kaiser y Evelyn Matthei supera el 50% del electorado: “Si quienes votaron ahora repiten su preferencia, Kast será presidente. La duda es con cuánto gana”.
Una ciudadanía cansada y una elección marcada por el enojo
Veliz dijo que el clima social en Chile combina frustración, incertidumbre y desgaste con la política tradicional: “Hay jóvenes hartos, sectores medios presionados y familias que sienten que el país se estancó. La gente evalúa que Chile antes crecía y hoy no”.
Y valoró que la elección dejó una señal clara dirigida al gobierno y a su candidata. “No se cumplió en seguridad, salud, inversión ni empleo. La sociedad tomó nota y votó en consecuencia. Ahora el desafío es recuperar confianza”, concluyó.


