La empresa Vicentin comenzó a pagar anticipos financieros a 664 acreedores luego de que la Justicia homologara el salvataje mediante el cramdown y otorgara el control total a la corredora rosarina Grassi. Los primeros desembolsos alcanzan montos de hasta u$s25.000 por acreedor y marcan el inicio del plan de recuperación de la agroexportadora.
Pagos iniciales tras la homologación
La nueva conducción confirmó que los pagos se realizaron conforme a lo autorizado por el Juzgado Civil y Comercial de Segunda Nominación de Reconquista, a cargo del juez Fabián Lorenzini.
En esta etapa inicial, los anticipos correspondieron a acreedores incluidos en las categorías A2 y A3, definidas en el acuerdo homologado.
“Al momento, un total de 664 acreedores recibieron el pago”, informó Grassi a través de un comunicado.
Cómo funcionan las categorías A2 y A3
Abastecimiento Directo con Anticipo Financiero
La categoría A2 incluye a productores que entregaron 200 toneladas de soja por cada 1.000 dólares de crédito verificado.
Estos acreedores percibieron un anticipo de hasta u$s25.000, equivalente a un máximo del 80% del crédito, con una recuperación proyectada de hasta el 140%, más una bonificación adicional por tonelada.
Fideicomiso con Anticipo Financiero
La categoría A3 corresponde a acreedores que integraron sus derechos a un fideicomiso específico.
En este caso, los anticipos alcanzaron hasta u$s25.000, con un tope del 50% del crédito reconocido.
Reactivación de las plantas industriales
Grassi aseguró que Vicentin avanza en la reactivación de su estructura productiva.
“La planta de Ricardone funciona a pleno, con un procesamiento cercano a 90.000 toneladas mensuales de girasol y subproductos”, señaló la firma.
La planta de San Lorenzo permanece detenida por tareas de mantenimiento y actualización.
Además, la nueva conducción indicó que se encuentran en evaluación todas las unidades de negocio del grupo para avanzar en su puesta en valor.
El fallo que habilitó el salvataje
A mediados de diciembre, el juez Fabián Lorenzini homologó la propuesta de Grassi y rechazó todas las impugnaciones presentadas por acreedores y competidores.
La resolución validó el traspaso total del capital accionario al considerar acreditadas las mayorías legales exigidas.
La sindicatura informó que la propuesta obtuvo el respaldo del 65,97% de las personas acreedoras y del 84,99% del capital verificado, en una causa con deudas superiores a u$s1.500 millones.


