Tras un día de demora, la vicepresidenta, Victoria Villarruel, finalmente giró a la Cámara de Diputados el proyecto de reforma laboral que obtuvo media sanción en el Senado. En su entorno atribuyeron la demora a cuestiones técnicas derivadas de las numerosas modificaciones incorporadas durante el debate.
Según explicaron en el Senado a Ámbito, el texto definitivo debía integrar con precisión cada uno de los cambios votados en el recinto, lo que implicó un trabajo de revisión artículo por artículo. «La cantidad de correcciones y agregados obliga a un proceso de armonización que lleva más tiempo del habitual antes de que el expediente pueda ser firmado y remitido formalmente», señalaron.
Las mismas fuentes consigaron que el documento “contiene muchas modificaciones y correcciones de los cambios incorporados y votados en la sesión”, y que esa tarea de consolidación técnica demandó una revisión minuciosa para evitar inconsistencias.
Desde el entorno de la vicepresidenta descartaron que la demora tuviese implicancias políticas y aseguraron que se trató de un procedimiento administrativo habitual cuando una iniciativa sufre múltiples alteraciones en el recinto. La prioridad, indican, es que la versión que llegue a Diputados refleje fielmente lo aprobado y no deje margen a interpretaciones contradictorias.
Fuente: Ambito


