El expresidente Alberto Fernández reapareció públicamente en una entrevista con Tomás Rebord, donde rechazó las acusaciones por violencia de género presentadas por Fabiola Yáñez, denunció un “maltrato mediático” y criticó la gestión del actual presidente Javier Milei. Además, evitó pronunciarse sobre la interna del peronismo, aunque dejó entrever su apoyo a Axel Kicillof.
“Jamás golpeé a Fabiola”: la defensa de Alberto Fernández
Durante su conversación en el programa Blender, Fernández aseguró que las denuncias en su contra son falsas y que fue víctima de un proceso de “cancelación injusta”.
“Jamás golpeé a Fabiola. Las fotos que circularon son falsas y los chats fueron manipulados”, afirmó el exmandatario, quien dijo haber entregado su teléfono al juez Julián Ercolini para su peritaje.
“El juez no quería abrir el celular. Me dio vergüenza su accionar”, sostuvo.
Fernández también manifestó que su expareja fue “manipulada” y evitó profundizar:
“Ella tiene problemas que no quiero hacer públicos. Solo quiero que todo se aclare”, expresó.
Rumores de vínculos y desmentida del “video del ascensor”
En otro tramo de la entrevista, el expresidente desmintió versiones sobre presuntas relaciones sentimentales con figuras del espectáculo.
Sobre los videos en los que se lo vio con Tamara Pettinato, explicó: “Tamara es una amiga a la que quiero mucho. Lo de ‘decime algo lindo’ era para Ernesto Tenembaum, no para ella”.
Además, negó rotundamente la existencia de un supuesto video íntimo grabado en la Casa Rosada:
“¡No existe ese video! No porque no se haya filmado, sino porque nunca sucedió”, enfatizó.
Críticas al Gobierno de Javier Milei
Fernández aprovechó el diálogo para lanzar fuertes críticas a la administración actual.
Acusó a Milei de “creer en un corporativismo tecnocrático” y calificó como “un disparate” la afirmación del presidente sobre una supuesta inflación del 17.000% si no se tomaban medidas de ajuste.
También cuestionó la eliminación del Ministerio de la Mujer, señalando que su creación “fue bien utilizada” y defendió su importancia institucional.
“Escucho al presidente decir que el que creó el Ministerio de la Mujer le pegaba a la mujer. Por supuesto, eso fue utilizado políticamente”, lamentó.
Si bien evitó referirse directamente a la interna del peronismo, Fernández destacó a varios dirigentes como posibles candidatos presidenciales para 2027.
Elogió a Axel Kicillof —a quien calificó de “inteligente y preparado”—, y también mencionó a Sergio Massa, Jorge Capitanich, Martín Soria y los intendentes Gabriel Katopodis y Jorge Ferraresi.
“No me pregunten cosas que todos saben”, respondió cuando Rebord insistió sobre las tensiones con Cristina Fernández de Kirchner.
Fernández reconoció errores de gestión, pero defendió logros:
“Dejamos la tasa de desocupación más baja de la democracia, del 5,5%. Es difícil que se valore cuando dentro de nuestra fuerza se niegan esos aciertos”, dijo.
Autocrítica y balance de su gobierno
El expresidente admitió tener una deuda pendiente con los trabajadores:
“No logré recuperar el salario real a los niveles previos a Macri”, reconoció.
Sin embargo, recordó que su mandato estuvo condicionado por la deuda con el FMI, la pandemia de COVID-19, la guerra en Ucrania y la sequía.
“Hay que mirar el contexto. Gobernamos con una crisis global y un internismo feroz”, explicó.
También aceptó su parte de responsabilidad en la derrota electoral que llevó a Milei a la presidencia:
“El internismo alejó al pueblo del peronismo, y ahora ellos padecen lo mismo”, sostuvo.
El caso Vicentin: “Me contaron otra historia”
Sobre el intento de expropiación de la empresa Vicentin, Fernández dijo que retrocedió al descubrir que el panorama era distinto al que le habían presentado.
“Vicentin era un entramado de sociedades y causas por lavado. Expropiarla me habría obligado a pagarle a verdaderos delincuentes con fondos del Estado”, explicó.


