Un fuerte momento se vivió en Gran Hermano Generación Dorada cuando Lucas, expareja de Luana Fernández, apareció en el reality para ejercer el derecho a réplica y confrontarla públicamente. El hecho ocurrió durante una dinámica del programa conducido por Santiago del Moro, donde el joven la acusó de haber llevado una “vida paralela” mientras estaban en pareja y aseguró tener pruebas de sus dichos.
Luana Fernández vivió uno de los momentos más tensos dentro de la casa cuando fue convocada a la arena del reality pensando que iba a buscar una torta para compartir con sus compañeros. Sin embargo, al llegar se encontró con la imagen de Lucas, su expareja, con quien mantuvo una relación durante seis años.
El joven apareció mediante el nuevo recurso del programa, el derecho a réplica, que permite a personas del exterior dirigirse directamente a los participantes.
En su primer mensaje, Lucas expresó su sorpresa por la forma en que terminó la relación: aseguró que se enteró del corte en televisión abierta, luego de ver el acercamiento de Luana con el participante Franco Zunino dentro de la casa.
Las acusaciones del exnovio
“Tengo pruebas de todo”, afirmó
Durante el intercambio, Lucas cuestionó las explicaciones que Luana dio sobre el final de la relación. Según él, la participante justificó su decisión con la idea de “dejar el camino abierto” por si surgían sentimientos dentro del reality.
Lucas fue más allá y lanzó acusaciones sobre el pasado de la relación. Afirmó que Luana habría mantenido una “vida paralela durante meses” y mencionó supuestos encuentros con otras personas mientras seguían juntos.
Además, sostuvo que posee pruebas de esas situaciones y recordó episodios que, según él, ocurrieron antes de que ella ingresara al programa, incluyendo viajes y encuentros con terceros.
Ante las acusaciones, Luana intentó explicar que el vínculo se había deteriorado con el tiempo. Según dijo, el amor se fue “desgastando” y ya no sentía la misma presencia de Lucas en la relación.
La participante también le expresó que todavía lo quiere y que le gustaría hablar en privado cuando salga del reality.
Sin embargo, tras el cierre de la comunicación, la exintegrante de Combate quedó visiblemente afectada. En la arena del programa se la vio llorando sola y expresó su deseo de abandonar el juego debido a la exposición pública de su vida personal.
El conflicto ocurre en medio del acercamiento entre Luana y Franco Zunino dentro de la casa de Gran Hermano Generación Dorada. Aunque hasta ahora solo hubo coqueteos y un beso breve durante una dinámica del programa, la situación generó repercusiones fuera del reality.
Días antes del episodio, la participante había manifestado preocupación por cómo podía afectar su relación externa la convivencia en el programa. Incluso llegó a mencionar que su vínculo fuera de la casa era “abierto”, aunque evitó dar mayores detalles.


