Desde el 1° de julio, el Gobierno de Javier Milei restablecerá las alícuotas plenas a las retenciones de soja, maíz, sorgo y girasol. La medida, que excluye al trigo y la cebada, busca reforzar la recaudación fiscal y podría generar ingresos adicionales de hasta US$1000 millones.
El Ejecutivo nacional confirmó que a partir del 1° de julio regresarán las alícuotas completas en los derechos de exportación para los principales cultivos de verano: soja, maíz, sorgo y girasol. Esta decisión, que excluye al trigo y la cebada —beneficiados con una prórroga de la reducción impositiva hasta 2026—, tiene como objetivo incrementar la recaudación fiscal.
De acuerdo con estimaciones privadas, el retorno a las alícuotas anteriores podría significar ingresos adicionales de entre US$900 y US$1040 millones para el Estado, siempre que se mantenga el actual volumen de granos sin comercializar.
Según la analista Lorena D’Angelo, del grupo AZ, el 85% del ingreso adicional provendría del complejo sojero. La soja pasará del 26% actual al 33% en retenciones, el maíz y el sorgo del 9,5% al 12%, y el girasol del 5,5% al 7%.
Actualmente, quedarían sin vender unas 34,5 millones de toneladas de soja y 35,7 millones de maíz, aunque se espera una disminución de esos volúmenes a medida que se acerque el cambio de régimen.
Pese al incentivo fiscal que representa para el Estado, expertos del sector agropecuario advierten que el aumento en las retenciones podría frenar las ventas. “Después del 1° de julio, muchos productores podrían optar por no vender”, alertó D’Angelo.
El analista Gustavo López coincidió en el diagnóstico y señaló que el efecto será aún más sensible si caen los precios internacionales. Actualmente, el maíz cotiza a US$188, pero en julio podría bajar a US$178 por la oferta brasileña. En el caso de la soja, aunque el precio proyectado sube de US$275 a US$285, el impacto de la retención al 33% representa una pérdida de US$28 por tonelada.
El productor y economista Néstor Roulet calculó que el nuevo esquema implicaría una pérdida total de US$970 millones para el agro. De ese total, US$825 millones corresponderían a la soja y US$145 millones al maíz. Como contrapartida, el trigo obtendría un beneficio de US$100 millones por la continuidad de la alícuota reducida al 9,5%.
En términos netos, esto representa una transferencia de US$870 millones desde el campo al Estado. Roulet también criticó al presidente Javier Milei por incumplir su promesa de campaña de eliminar las retenciones: “Cuando uno esperaba que desaparecieran, vuelven a subir”, señaló.


