El Ejecutivo de Javier Milei estableció tres condiciones clave para que el PRO pueda integrarse a La Libertad Avanza de cara a las elecciones legislativas. La principal exigencia es que los dirigentes que quieran sumarse deben acatar la agenda del oficialismo. Además, el Gobierno no permitirá que figuras del PRO encabecen las listas y exige la salida del consultor Antoni Gutiérrez-Rubi del equipo de Jorge Macri para considerar un acuerdo en la Ciudad de Buenos Aires.
La relación entre Milei y Macri
Las negociaciones entre el Gobierno y el PRO han sido tensas desde el rechazo de Milei a la mesa de trabajo propuesta por Mauricio Macri. El oficialismo ha optado por dialogar con dirigentes individuales en lugar de establecer un pacto partidario. La estrategia busca sumar aliados sin ceder protagonismo en las listas.
Las tres condiciones del Gobierno para el PRO
1. Alineación total con la agenda libertaria
La primera condición impuesta por la Casa Rosada es que los dirigentes del PRO adopten las políticas de La Libertad Avanza en los territorios que gobiernan. Esto incluye medidas como la reducción de impuestos en municipios y provincias donde tienen presencia. «Si los suben, no pueden formar parte», afirman desde el Ejecutivo.
2. Sin candidatos del PRO encabezando listas
El Gobierno dejó en claro que no permitirá que figuras del PRO ocupen los primeros lugares en las listas legislativas. «Queremos que los principales candidatos sean de nuestro espacio», sostienen en Balcarce 50.
3. Ruptura con el consultor Antoni Gutiérrez-Rubi
Un punto clave en la negociación es la presencia del consultor catalán Antoni Gutiérrez-Rubi en el equipo del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Desde la Casa Rosada consideran su contratación una provocación, debido a su pasado trabajando con Cristina Kirchner y Sergio Massa. «Es una declaración de guerra», expresaron fuentes oficiales.
Acuerdos individuales con dirigentes del PRO
En lugar de una alianza formal con el partido, el Gobierno busca sumar figuras clave de manera independiente. En la lista de posibles aliados figuran los gobernadores Ignacio Torres (Chubut) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos), así como los intendentes Guillermo Montenegro (Mar del Plata), Soledad Martínez (Vicente López), Ramón Lanús (San Isidro) y Pablo Petrecca (Junín). Además, diputados como Cristian Ritondo y Damián Arabia están en la mira del oficialismo, este último con un borrador de renuncia a su cargo en el PRO.
Las condiciones impuestas por el Gobierno dificultan un acuerdo institucional con el PRO. La estrategia de Milei apunta a absorber figuras individuales sin comprometer la estructura de su partido. Mientras el PRO analiza su posición, el oficialismo avanza en su objetivo de consolidar su espacio sin ceder terreno político.


